El embajador de China en Colombia, Zhu Jingyang, urgió el viernes al gobierno colombiano a competir agresivamente con sus vecinos para atraer inversión china y señaló que, de no agilizar trámites, cada gran proyecto que Pekín concrete en la región representará “una nueva oportunidad perdida” para Colombia.
En una serie de publicaciones en su cuenta de X realizadas tras su participación en el IX Diálogo China-Colombia, Zhu citó como ejemplos la planta de vehículos eléctricos de BYD en Brasil y el megapuerto de Chancay en Perú, operado por COSCO Shipping.
“Si Colombia no acelera, una oportunidad perdida quizás es cerrar una puerta”, escribió el diplomático.
Zhu también fue explícito sobre los obstáculos que enfrentan los inversionistas chinos: “Lo mínimo que se solicita es agilizaciones colombianas, desde visas hasta eficiencias burocráticas. ¡Ayudar a empresarios chinos es ayudar a Colombia!”, publicó.
En otro mensaje, el embajador insistió en la necesidad de “esfuerzos conjuntos de ambos países para invertir el déficit comercial de Colombia con China, de raíces estructurales, sobre todo de serio compromiso de Colombia para aumentar la variedad y la cantidad de exportación a China”.
Durante el foro, celebrado esta semana en Bogotá, el gobierno colombiano destacó la ubicación geoestratégica del país como activo clave para integrarse a la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
Por otro lado, Javier Díaz, presidente de Analdex, señaló en el panel de comercio que la Franja y la Ruta debe servir como “palanca” para diversificar las exportaciones colombianas a China, donde actualmente el 70% son bienes minero-energéticos (petróleo, carbón y cobre).
Díaz subrayó el potencial del agro ante la creciente demanda china de alimentos.
En los últimos cinco años, las inversiones chinas en América Latina superaron los 160.000 millones de dólares, concentrándose principalmente en Brasil, Perú y Chile, mientras que en Colombia apenas llegaron a 3.200 millones de dólares, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Banco de la República.



