A medida que los totales de votos llegaban durante el fin de semana en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Chile, las redes sociales chinas comenzaron a anticipar lo que podría significar la victoria de José Antonio Kast para China.
Una cuenta de WeChat especializada en asuntos internacionales intentó analizar cómo la probable victoria de Kast podría remodelar uno de los principales bastiones de recursos e infraestructura de Pekín en el extranjero.
El autor señala que Pekín ha construido uno de sus enclaves más consolidados en el exterior en Chile: es un accionista importante en SQM y un inversor clave en los proyectos de litio del Atacama; las empresas chinas colaboran estrechamente con Codelco en los principales yacimientos de cobre; State Grid y China Southern Power Grid controlan ahora más de la mitad de la red de distribución eléctrica de Chile, anclando una cadena de «minerales-energía-procesamiento» que pocos países pueden igualar.
Sin embargo, Kast probablemente se inclinará hacia Estados Unidos, se opondrá a la estrategia de litio estatal de Boric y favorecerá la reapertura de licitaciones privatizadas.
El autor argumenta que realizaría cambios que podrían perjudicar sutilmente a las empresas chinas, al tiempo que invita a mineros estadounidenses, canadienses y australianos a expandirse, utilizando mecanismos de revisión más estrictos por «seguridad nacional» para ralentizar aún más las adquisiciones chinas y aumentar los costos políticos.
En tecnología, el cambio podría ser aún más pronunciado. Hasta ahora, Chile ha mantenido una «neutralidad tecnológica», lo que ha permitido que Huawei domine el 5G, los centros de datos y los equipos de telecomunicaciones.
La orientación proestadounidense de Kast en materia de seguridad podría poner fin a esa neutralidad y alinear a Chile con la agenda de «Red Limpia» de Washington, limitando a Huawei en infraestructuras críticas y abriendo espacio para que los gigantes estadounidenses de la nube se expandan. Los cables submarinos, la gobernanza de datos y la infraestructura de IA podrían convertirse en nuevos ámbitos de competencia.
Al final, el autor advierte que los efectos ondulantes no se limitarán a Chile. Washington ve cada vez más a América Latina como un frente estratégico en su rivalidad con China. Un giro a la derecha en Chile podría servir como modelo para otros gobiernos que buscan diluir la influencia china en minerales, energía e infraestructura digital.
¿Por qué es importante?
Los medios chinos y los comentaristas en línea también enmarcan las elecciones de Chile dentro de un cambio regional más amplio. Argumentan que el entorno político y empresarial de América del Sur está experimentando una transformación mayor: desde el reciente giro a la derecha en Bolivia hasta Javier Milei en Argentina, que se alinea abiertamente con Donald Trump, y la publicación reciente de la Estrategia de Seguridad Nacional 2.0 de Estados Unidos.
Los medios chinos ven esta nueva estrategia estadounidense como un reinicio fundamental de la política hacia América Latina: un paso de «democracia primero» a «seguridad primero», y de defensa pasiva a intervención activa.



