Por Marco Aquino
El presidente peruano, José Jerí, ha solicitado comparecer ante el Congreso para «aclarar» las reuniones que mantuvo con un empresario chino fuera de su agenda oficial. Estos encuentros están siendo investigados por la fiscalía en el marco de un nuevo escándalo político que sacude al país.
Jerí, quien asumió el poder en octubre tras la expulsión de la anterior presidenta, Dina Boluarte, envió una carta al Congreso el martes solicitando participar al día siguiente en la comisión de fiscalización del Legislativo, la cual también lo investiga por dichas reuniones.
La solicitud «se realiza ante la necesidad del país de que los asuntos de interés público se aclaren con transparencia y responsabilidad», señala la carta de Jerí a la que tuvo acceso Reuters.
Posteriormente, el presidente de la Comisión de Fiscalización del Congreso, Elvis Vergara, anunció que se reuniría con el mandatario.
Perú ha estado sumido en una crisis política continua, con una sucesión de siete presidentes desde 2018 debido a renuncias o destituciones.
Las reuniones de Jerí con el empresario Zhihua Yang —dueño de establecimientos comerciales y de una concesión para un proyecto energético— y su omisión al no declararlas públicamente en su agenda, han desatado críticas por falta de transparencia y posible corrupción. En Perú, los encuentros del presidente se incluyen tradicionalmente en la agenda oficial.
Según medios locales, Jerí se reunió con Zhihua Yang el 26 de diciembre y el 6 de enero.
Legisladores de la oposición han manifestado que presentarán una moción de vacancia o censura contra Jerí, de 39 años, cuya popularidad se mantiene alta pese a haber caído al 44 % en enero, según la encuestadora local CPI.
Una reunión «amistosa»
Jerí ofreció una disculpa pública por el primer encuentro —una cena en un restaurante chino en Lima— a través de un mensaje grabado el domingo. Afirmó que asistió para coordinar la celebración de un aniversario más de la amistad peruano-china y negó haber recibido una «solicitud irregular» para la reunión.
«Admito mi error», expresó. «Y pido disculpas públicas por haber ingresado a la reunión con el empresario de la manera en que lo hice, oculto, y por haber dado lugar, con ello, a sospechas y dudas sobre mi comportamiento», declaró Jerí.
Horas después de la disculpa de Jerí, se hizo pública una segunda reunión con Zhihua Yang, cuyo negocio ha sido suspendido por las autoridades de Lima por la venta de productos no autorizados.
Un abogado representante de Zhihua Yang declaró a la emisora RPP el lunes por la noche que los encuentros fueron una «reunión amistosa en la que el presidente Jerí rompió algunos protocolos».
Aunque la censura de Jerí requiere menos votos que la vacancia (87 de 130), expertos políticos han señalado que su destitución es poco probable. Según analistas, dos tercios de los legisladores peruanos buscan la reelección y probablemente optarán por la estabilidad antes de las elecciones generales de abril.


