La Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Brasil aprobó la creación de la primera licenciatura en lengua y cultura china del país, un programa diseñado para profesionalizar la gestión de los crecientes flujos comerciales entre la mayor economía de la región y el gigante asiático.
La iniciativa, aprobada por el consejo universitario el martes, permitirá a los estudiantes obtener una doble titulación con énfasis en relaciones comerciales internacionales mediante un acuerdo de cooperación con la Universidad de Hubei, en China.
Integración con el principal socio comercial
El lanzamiento del programa académico ocurre en medio de una profundización de los lazos económicos bilaterales. China se consolidó como el principal socio comercial de Brasil, con un intercambio que alcanzó los 171.000 millones de dólares en 2025.
La carrera, que se impartirá en el campus de Assis bajo modalidad nocturna, tendrá una duración mínima de cuatro años y está estructurada bajo dos ejes estratégicos:
- Formación en China: Tras un bienio inicial centrado en el idioma, hasta 20 estudiantes por promoción serán seleccionados para completar los últimos dos años en China, bajo el aval del Ministerio de Educación del país asiático.
- Especialización: Los alumnos podrán optar por un perfil técnico en traducción en Brasil o una especialización en comercio internacional si cursan el tramo final en el extranjero.
“Este es el primer curso en este formato en América Latina”, afirmó la profesora Renata Giassi Udulutsch, directora de la facultad de la Unesp en Assis y una de las gestoras del proyecto.
Calendario y perspectivas
El programa abrirá sus primeras 40 plazas en el proceso de admisión de mediados de 2026. En un movimiento simbólico de alineación operativa, las clases comenzarán en agosto, coincidiendo con el inicio del año lectivo en el sistema educativo de China.
El proyecto, que fue sometido a consulta interna durante dos años (2023-2025), busca reducir la brecha de profesionales capacitados para operar en la relación comercial más voluminosa de Sudamérica, en un momento donde las empresas chinas expanden su presencia en sectores críticos de la infraestructura y agroindustria brasileña.


