El ministro de Relaciones Exteriores de Perú rechazó las advertencias sobre una posible pérdida de soberanía nacional ante la creciente influencia de capitales chinos en el megapuerto de Chancay, calificando la infraestructura como una entidad sujeta estrictamente a las leyes locales.
En respuesta a las recientes críticas de Estados Unidos, que sugieren que el “dinero barato” de Pekín podría comprometer la independencia de las naciones receptoras, el canciller peruano aseguró que el control estatal sobre el terminal es total y multifacético.
“Para mí es absolutamente claro que la soberanía peruana no está en juego. El puerto de Chancay es un puerto privado de uso público y, por lo tanto, está sujeto a las leyes peruanas”, afirmó el diplomático en una entrevista a Canal N, subrayando que múltiples organismos nacionales supervisan las operaciones.
Entre las entidades mencionadas que ejercen control en la zona se encuentran la Autoridad Portuaria Nacional, la Marina de Guerra, la autoridad tributaria SUNAT y diversas direcciones policiales antidrogas y fiscales.
“El hecho de que todas estas instituciones controlen lo que ocurre en Chancay es una demostración supremamente clara de que nuestra soberanía no está en juego”, añadió.
Diplomacia de puertas abiertas
La construcción del puerto de Chancay, liderada por la empresa estatal china Cosco Shipping, ha convertido a Perú en un punto focal de la disputa estratégica entre Washington y Pekín por la influencia en América Latina.
A pesar de las tensiones y de reportes sobre supuestas fricciones diplomáticas —incluyendo críticas sobre la postura del embajador estadounidense ante el gobierno peruano—, el canciller descartó la necesidad de una confrontación pública más enérgica.
“En diplomacia hay distintas formas de comunicar las cosas. No creo que convenga a los intereses peruanos alimentar una polémica pública”, señaló el ministro.
Informó además que mantiene contacto permanente con el embajador de Estados Unidos, con quien asegura transmitir los mensajes y “líneas rojas” de Perú de manera clara y privada.
“Nadie tiene duda de cuál es la posición que tenemos… la política de la cancillería es de puertas abiertas y de conversar las cosas con toda claridad. Yo le aseguro que no hay peligro alguno”, concluyó.
El puerto de Chancay, ubicado a unos 80 kilómetros al norte de Lima, busca convertirse en el principal centro logístico de conexión entre Sudamérica y Asia.



