Las exportaciones de Argentina a China se dispararon un 61% interanual en 2025, alcanzando un máximo histórico de 9.765 millones de dólares, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario que subrayan el papel de Pekín como motor clave de las divisas argentinas.
El salto desde los 6.072 millones de dólares registrados en 2024 fue impulsado por una mayor apertura del mercado chino para granos y la consolidación de la minería de litio.
No obstante, el récord exportador no fue suficiente para revertir el déficit comercial bilateral, que superó los 8.000 millones de dólares, producto de la masiva importación de tecnología e insumos industriales.
Motores del récord: Agroindustria y minería
El sector agroindustrial representó el 88% de los envíos totales a China en 2025. El gigante asiático reafirmó su posición como comprador casi exclusivo de productos críticos para la economía argentina, capturando más de la mitad de las exportaciones totales en 10 rubros clave:
- Carne bovina: China absorbió el 96% de los embarques de carne congelada sin deshuesar.
- Oleaginosas y Cueros: El 93% del poroto de soja y de los cueros y pieles se dirigieron a puertos chinos.
- Minería de Litio: El 77% de las exportaciones de carbonato de litio tuvo como destino la industria tecnológica china.
- Cereales: El 91% del sorgo exportado por Argentina fue comprado por el país asiático.
En términos de valor, solo los complejos de soja, carne, cueros y litio explicaron el 85% de la facturación total a este destino el año pasado.
Dependencia de importaciones e insumos clave
China se mantuvo como el segundo origen de las importaciones argentinas, situándose apenas un 3% por debajo de Brasil.
Las compras se centraron en bienes de capital y suministros críticos para la producción nacional:
- Tecnología y Automotriz: Computadoras portátiles, celulares, automóviles y motocicletas lideraron las compras.
- Insumos para el campo: Argentina importó fertilizantes fosfatados (MAP y DAP) por más de 380 millones de dólares, consolidando a China como el proveedor estratégico de la productividad agrícola local.
Desequilibrio estructural y perspectivas
A pesar del fuerte repunte exportador, Argentina mantiene un saldo comercial negativo con Pekín desde 2008 de forma ininterrumpida.
En 2025, las importaciones superaron a las ventas por más de 8.000 millones de dólares.
Este desbalance ocurre en un contexto donde China registró un superávit global récord de 1,2 billones de dólares.
Para 2026, la agenda de Buenos Aires busca ampliar la oferta exportable mediante la rehabilitación del comercio de carne aviar y la firma de nuevos protocolos sanitarios para legumbres y subproductos de trigo, aprovechando que China importa anualmente 197.000 millones de dólares en bienes agroindustriales.


