Las relaciones entre China y Argentina requieren que ambas partes gestionen adecuadamente los “factores perturbadores” de la agenda bilateral, según indicó un comunicado oficial emitido por la delegación asiática tras una reunión diplomática celebrada en Nueva York.
El encuentro bilateral entre el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, y el ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Pablo Quirno, se celebró el martes al margen de una reunión de alto nivel del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En la cita, la representación china afirmó que su país no tiene intención de buscar una rivalidad geopolítica ni pide a otros países que elijan bando, asegurando que la cooperación bilateral no apunta contra terceras partes sino que refleja un beneficio mutuo y de ganancia compartida.
De acuerdo con el documento oficial, Wang Yi instó a continuar ampliando la cooperación práctica en diversos ámbitos, calificando a ambas economías como altamente complementarias y destacando un crecimiento significativo y cada vez más equilibrado en el comercio bilateral.
Asimismo, el jefe de la diplomacia china expresó la disposición de su país para implementar los consensos alcanzados por los jefes de Estado de ambas naciones y promover el desarrollo estable de la relación bilateral.
Para lograrlo, Wang Yi consideró necesario consolidar la confianza mutua y respaldar los respectivos intereses vitales.
Por su parte, el ministro argentino Pablo Quirno ratificó que el país sudamericano se adherirá firmemente a la política de una sola China y manifestó la voluntad de trabajar para intensificar las interacciones de alto nivel.
Quirno planteó profundizar la cooperación en áreas como economía y comercio, minería y productos agrícolas, a fin de estrechar los lazos de intereses comunes y potenciar el carácter estratégico de las relaciones bilaterales.
Durante la reunión, Quirno agradeció formalmente el apoyo de China en la cuestión de las Islas Malvinas y coincidió con su par asiático en la conveniencia de apoyar y revitalizar a la ONU mediante una reforma y mejora continua que haga al sistema de gobernanza global más eficiente, práctico y acorde a las necesidades de los tiempos actuales.



