China y Brasil evaluaron medidas concretas para permitir que sus empresas abran cuentas bancarias en monedas locales, expandir sus líneas de intercambio de divisas (swaps) y lanzar la cotización directa entre el yuan y el real, de acuerdo con comunicados emitidos el martes por las autoridades financieras de Pekín.
Los planes, orientados a reducir la intermediación del dólar estadounidense en el comercio bilateral, fueron debatidos en Pekín durante reuniones paralelas entre los gobernadores de los bancos centrales de ambos países y la duodécima reunión del Subcomité Financiero China-Brasil.
El Banco Popular de China (PBOC) detalló en un comunicado que el gobierno chino manifestó su respaldo para que Brasil emita bonos soberanos “Panda” —deuda denominada en yuanes colocada en el mercado continental de China— e instó a corporaciones brasileñas de alta calidad a buscar financiamiento en sus mercados de capitales. Asimismo, ambas entidades monetarias acordaron el desarrollo de un programa piloto denominado China-Brazil Bond Connect para conectar sus mercados de bonos.
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Por su parte, el Ministerio de Finanzas de China informó que los viceministros de Hacienda de ambas naciones, el chino Liao Min y el brasileño Mathias Alencastro, coincidieron en profundizar la coordinación macroeconómica frente a un panorama global inestable.
“China está dispuesta a trabajar con Brasil para inyectar más certeza a un mundo turbulento a través de nuestro propio desarrollo económico estable”, señaló Liao en el reporte oficial del ministerio.
Alencastro destacó el compromiso de Brasil por expandir la recepción de capitales del gigante asiático hacia la agricultura sostenible y proyectos de transición ecológica, según el comunicado de la cartera de finanzas china.
Ambas economías, que lideran el bloque de naciones emergentes BRICS, se comprometieron además a coordinar posturas en los canales financieros del G20 para impulsar una reforma en la gobernanza económica global, respaldando el financiamiento de infraestructura a través del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) y el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB).


