El máximo diplomático de China, Wang Yi, se reunió este miércoles en Pekín con Celso Amorim, asesor especial del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en el marco de una visita oficial que se extiende del 16 al 17 de septiembre, según confirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores de China en un comunicado publicado en su sitio oficial.
Wang, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China y director de la Oficina de la Comisión de Asuntos Exteriores del Comité Central del PCCh, afirmó que las relaciones entre China y Brasil “han tenido un gran avance” bajo la guía de ambos jefes de Estado, pasando en los últimos años de una asociación estratégica integral a una “comunidad de futuro compartido”, según reportó la agencia estatal china Xinhua.
Amorim, por su parte, indicó que Brasil está dispuesto a trabajar con China para “implementar el consenso alcanzado por los dos jefes de Estado” y aportar “nuevos significados” a esa comunidad de futuro compartido “para un mundo más justo y un planeta más sostenible”, de acuerdo con la misma agencia.
Una carta de Lula para Xi Jinping
El objetivo principal del viaje de Amorim a Pekín fue entregar una carta del presidente Lula dirigida a su par chino, Xi Jinping, según reportó el medio brasileño Poder360, citando información de la cancillería brasileña.
En el documento, Lula reforzó la convergencia entre ambos países y la importancia estratégica de la cooperación bilateral, de acuerdo con la misma fuente.
Este fue el primer contacto de alto nivel entre ambos gobiernos desde una llamada telefónica en julio pasado, cuando Xi Jinping rechazó la “interferencia externa” en el proceso electoral brasileño y expresó su disposición a respaldar al Gobierno de Lula.
Minerales críticos y tierras raras
Según el medio Brasil de Fato, Amorim y Wang también abordaron la necesidad de desarrollar capacidades productivas y tecnológicas para agregar valor en materia de minerales críticos y tierras raras, insumos considerados estratégicos para el desarrollo de nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial.
Ambos funcionarios coincidieron en que la IA debe desarrollarse “con código abierto y de forma ética e inclusiva”, de acuerdo con Brasil de Fato.



