El Gobierno de Hong Kong presentó este martes una “enérgica protesta” ante Panamá por la toma forzosa de dos terminales portuarias estratégicas en el Canal de Panamá, escalando una disputa comercial que ha tensado las relaciones entre el centro financiero asiático y el país centroamericano.
El Secretario de Comercio y Desarrollo Económico de Hong Kong, Algernon Yau, transmitió la “fuerte insatisfacción y oposición” de la ciudad al Cónsul General de Panamá, tras la toma de control de las instalaciones operadas por Panama Ports Company (PPC), una unidad del gigante global Hutchison Ports.
La medida del gobierno panameño ocurrió el lunes, basándose en un fallo de la Corte Suprema de Justicia que declaró inconstitucional la concesión de la empresa. Sin embargo, el ejecutivo de Hong Kong calificó el acto de “flagrante” y denunció que la decisión judicial “ignoró los hechos y quebrantó la buena fe contractual”.
“La toma forzosa de los dos puertos por el gobierno panameño ayer dañó gravemente los legítimos derechos e intereses de la empresa hongkonesa y menoscabó el espíritu de los contratos”, señaló un portavoz del gobierno de la Región Administrativa Especial de Hong Kong (RAEHK) en un comunicado distribuido por la Embajada de China en Panamá.
Disputa por Arbitraje y Seguridad
La toma de control de los puertos de Balboa, en el Pacífico, y Cristóbal, en el Atlántico, se produce en un momento de creciente escrutinio sobre la infraestructura crítica en América Latina.
La anulación de la concesión ocurre tras meses de presión diplomática por parte de Estados Unidos sobre la presencia de empresas basadas en Hong Kong en las entradas del Canal.
Hong Kong subrayó que la empresa afectada ya había iniciado procedimientos de arbitraje internacional antes de la intervención física de los puertos. El portavoz advirtió que la acción injusta del gobierno panameño ha “quebrantado la credibilidad de Panamá” y socavado las normas del comercio internacional.
Hutchison Ports ha realizado inversiones masivas en Panamá durante décadas, siendo uno de los mayores empleadores en el sector logístico del país. El gobierno de Hong Kong instó a las autoridades panameñas a garantizar un entorno comercial “libre de cualquier injerencia” y a respetar la protección legal de las inversiones extranjeras.
La Autoridad Marítima de Panamá ha defendido la toma de las instalaciones como un acto de soberanía estatal sobre activos estratégicos, asegurando que la operación de los puertos continuará bajo un esquema transitorio para garantizar el flujo del comercio mundial.


