El gobierno de China ha ordenado a sus exportadores la suspensión inmediata de los envíos al extranjero de mezclas de fertilizantes de nitrógeno y potasio, según informes de Bloomberg News. La medida, motivada por la inestabilidad derivada de la guerra en Irán, busca blindar el suministro interno de la potencia asiática, impactando directamente a sus principales socios en América Latina.
La decisión de Pekín no se limita a las nuevas mezclas; también ha reiterado las restricciones vigentes sobre la urea, un insumo crítico para la producción de cereales.
Con los precios globales de la urea disparándose casi un 40% tras los recientes ataques en Medio Oriente, el gobierno chino ha decidido priorizar la estabilidad de sus precios domésticos de cara a la siembra de primavera.
El impacto en cifras: Brasil
China se ha consolidado como el segundo exportador mundial de fertilizantes nitrogenados, con una participación del 9.66% del mercado global. Según los datos más recientes del OEC (2025), el impacto de este freno exportador es relevante para América Latina:
- Brasil (El mercado de mayor crecimiento): Brasil se ha convertido en el principal destino de las exportaciones chinas, con compras que alcanzan los 1.38 mil millones de dólares.
- Aceleración interrumpida: Entre 2024 y 2025, Brasil fue el mercado de más rápido crecimiento para China, incrementando su demanda en +400 millones de dólares. El cierre de exportaciones corta de tajo este flujo vital justo cuando la dependencia brasileña estaba en su punto más alto.
El 45% de los nitrogenados importados por Brasil provienen de China, cuya producción depende del gas natural de Oriente Medio, advirtió Marcos Jank, profesor de agronegocio global en el Insper. “China, para hacer el nitrogenado, necesita el gas natural de Oriente Medio”, explicó.




