Estados Unidos impuso aranceles de hasta el 50% a las manufacturas de cobre peruano, una medida que impacta exportaciones con valor agregado por 500 millones de dólares anuales y que coincide con la estrategia de Washington de frenar la expansión económica de China en el país andino.
La disposición, vigente desde el 8 de abril bajo la administración de Donald Trump, establece gravámenes sobre el valor total de productos procesados como alambres, barras, perfiles y chapas.
Según el Instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior (Idexcam) de la Cámara de Comercio de Lima, la medida exceptúa a las materias primas como los cátodos y concentrados de cobre, manteniendo el flujo de insumos básicos hacia la industria estadounidense.
Escenario Geopolítico
La aplicación de estos aranceles se produce mientras la Casa Blanca intensifica sus acciones para limitar el avance logístico e industrial chino en Sudamérica.
Perú, el segundo productor mundial de cobre, se ha convertido en el eje de esta disputa tras la reciente puesta en marcha del Megapuerto de Chancay, una infraestructura de capitales chinos que otorga a Pekín una ventaja competitiva en el Pacífico sur.
Respuesta Oficial
El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) de Perú confirmó este jueves que mantiene “diálogo constante” con las autoridades estadounidenses para explorar mecanismos que mitiguen el impacto en la competitividad de la oferta exportable nacional.
Por su parte, el sector empresarial peruano ha advertido que el arancel del 50% compromete directamente las actividades de trefilado y extrusión, afectando una cartera de envíos que en 2025 alcanzó los 500 millones de dólares en el mercado estadounidense.




