China agotará su cuota de importación de carne bovina brasileña en julio de 2026, según un informe de Citibank divulgado este lunes, lo que marcará un “reajuste estructural” en el mercado tras años de rentabilidad sostenida por la demanda asiática.
Cálculos de la institución indican que el 33,6% de la cuota anual ya fue utilizado en los dos primeros meses del año. Según los analistas Renata Cabral y Luiz Felipe Terzariol, este ritmo de consumo proyecta el agotamiento del cupo a mitad de año, momento en el cual las exportaciones fuera de cuota enfrentarán aranceles elevados que reducirán la competitividad en el mercado chino.
Presión en los precios
El Citibank prevé que el ajuste será “abrupto” y provocará el redireccionamiento de unas 600.000 toneladas de carne hacia otros destinos. Debido a que no existe otro mercado con la capacidad de absorción y los niveles de precios de China, este volumen presionará a la baja las cotizaciones internacionales y el mercado doméstico brasileño.
“El escenario dibuja un primer semestre aún sustentado por la demanda china, seguido por un segundo semestre más frágil”, señala el reporte. El banco advierte sobre un mayor riesgo de caída de precios y compresión de márgenes, destacando una mayor exposición de Minerva debido a su dependencia del mercado chino, frente a una posición más protegida de JBS y Marfrig.
Factores de producción
A pesar de una caída proyectada de entre 4% y 5% en la producción brasileña por el ciclo de retención de matrices, el informe estima que este descenso no compensará el impacto de las cuotas.
El banco también señaló que factores como el reciente brote de fiebre aftosa son secundarios frente a la tendencia de consumo en China, que se está desplazando hacia proteínas más baratas como el pollo y el cerdo. El balance de riesgos para el sector permanece negativo ante la falta de factores de alivio suficientes para revertir el ajuste del mercado a lo largo de 2026.


