Estados Unidos, Bolivia, Costa Rica, Guyana, Paraguay y Trinidad y Tobago emitieron el martes una declaración conjunta en apoyo a la soberanía de Panamá, afirmando que las recientes acciones de China son un intento de politizar el comercio marítimo e infringir la soberanía de las naciones del hemisferio.
“Vigilamos con atención la presión económica dirigida por China y las recientes acciones que han afectado a los buques con bandera panameña”, señala el comunicado. “Panamá es un pilar de nuestro sistema de comercio marítimo y, como tal, debe permanecer libre de cualquier presión externa indebida”.
La Corte Suprema de Panamá a finales de enero invalidó el marco legal que sustentaba la concesión de 1997 que otorgaba a Panama Ports Company de CK Hutchison el derecho a operar las terminales de Balboa y Cristóbal en los lados del Pacífico y el Atlántico del Canal de Panamá.
La cancelación se produjo tras la creciente presión de Estados Unidos para frenar la influencia china en torno al estratégico canal, que maneja aproximadamente el 5% del comercio marítimo mundial.
CK Hutchison, que operó los puertos durante casi 30 años, rechazó el fallo judicial, acusó a las autoridades panameñas de incautar ilegalmente la propiedad e inició un caso de arbitraje internacional contra el país, reclamando daños por más de $2.000 millones de dólares.
Al fallo de la corte panameña le siguió un aumento en las detenciones e inspecciones de buques con bandera de Panamá en China en una aparente represalia.
(Reporte de Christian Martinez en Los Ángeles y Ryan Patrick Jones en Toronto)



