Por Luciana Magalhaes
El fabricante chino de automóviles eléctricos BYD está escalando la producción de baterías en Brasil, según informó un alto ejecutivo a Reuters, a medida que profundiza en la manufactura local y se prepara para invertir cerca de US$ 100 millones en sistemas de almacenamiento de energía para respaldar la red eléctrica nacional.
Esta expansión forma parte de un esfuerzo más amplio para alcanzar un 50% de contenido nacional en sus automóviles fabricados en Brasil para principios de 2027, señaló Alexandre Baldy, vicepresidente senior de BYD Brasil, en una entrevista realizada este lunes.
“Nos estamos localizando”, afirmó Baldy, “para que podamos convertirnos verdaderamente en un fabricante brasileño. La batería es un elemento más, un componente importante”.
Para cumplir con las exigencias gubernamentales y aliviar su carga fiscal, BYD está incrementando el abastecimiento local en su planta del estado de Bahía, con el objetivo de convertirse en la marca de automóviles más vendida en Brasil para 2030. Actualmente, BYD ya se encuentra entre las cinco primeras marcas del país.
El despliegue de la producción de baterías para automóviles de pasajeros forma parte de un plan preexistente para invertir 5,500 millones de reales (US$ 1,080 millones) en su planta insignia en Camaçari, Bahía. Por separado, BYD está invirtiendo entre 50 y 60 millones de reales para ampliar una línea de producción de baterías para autobuses.
La compañía también se prepara para invertir hasta 500 millones de reales (US$ 98 millones) en una nueva línea de producción para su Sistema de Almacenamiento de Energía por Batería (BESS, por sus siglas en inglés) —utilizado para almacenar electricidad para la red nacional— de cara a la primera subasta que introducirá baterías a escala industrial en diciembre.
Los sistemas de almacenamiento por batería, como las unidades BESS planificadas por BYD, se consideran clave para resolver una crisis entre los generadores de energía solar y eólica en Brasil. Estos sectores han sufrido pérdidas cuantiosas y la paralización de inversiones debido a que la red nacional no puede absorber su producción en las horas pico, lo que obliga a recortar parte de la generación.
“Esto abre verdaderamente una nueva frontera para un nuevo segmento de baterías”, sostuvo Baldy. BYD decidirá en los próximos 90 días si destina la inversión de BESS a añadir una línea de producción en su planta de Manaos (actualmente enfocada en baterías para autobuses) o a construir una nueva instalación en otro lugar.
Si bien el fabricante chino ha invertido en derechos mineros para parcelas en una zona de Brasil rica en litio, la empresa no tiene planes de desarrollar esas áreas por el momento, debido al bajo precio de este mineral utilizado en la producción de baterías.
“No está en nuestros planes ni es objeto de discusión interna”, afirmó. “Estamos enfocados en consolidar nuestra fábrica de vehículos de pasajeros para BYD e invertir también en ampliar nuestra capacidad de fabricación de autobuses eléctricos”.
(1 dólar = 5.0925 reales)
(Reporte de Luciana Magalhaes; Editado por Brad Haynes y Sanjeev Miglani)



