La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, designó como su nuevo ministro de Relaciones Exteriores al abogado y excandidato presidencial Carlos Espá, un perfil cercano a Washington que ejerció durante 15 años como director de comunicaciones de la Embajada de Estados Unidos en Lima.
El nombramiento de Espá se produce días después de que el presidente saliente, José María Balcázar, ratificara la optimización de su Tratado de Libre Comercio (TLC) con la potencia asiática.
En sus primeras declaraciones el martes, Espá marcó una agenda exterior fuertemente orientada a la seguridad transnacional y la diplomacia multilateral, esquivando las alusiones directas a las tensiones comerciales entre las dos superpotencias.
“La prioridad número uno es el tema de la inseguridad ciudadana. Queremos la cooperación de los países para ayudarnos a luchar contra los extorsionadores, contra las organizaciones transnacionales criminales, incluyendo el tema del Escudo de las Américas”, declaró el canciller designado a la prensa local.
Sin embargo, la llegada de Espá a Torre Tagle introduce una postura de abierta confrontación frente a las actividades de Pekín en el mar peruano. Durante la campaña electoral, el ahora canciller criticó duramente la presencia de la flota pesquera china en los límites de las 200 millas marítimas, acusándola de depredar recursos como la pota y violar la soberanía nacional.
“Nuestro mar es el mar de Grau, no es el mar de China. Las reglas para hacer respetar nuestra soberanía las ponemos nosotros, y no un imperio que pretende convertirnos en una colonia”, sostuvo Espá en sus plataformas editoriales, prometiendo equipar a la Marina de Guerra y al servicio de guardacostas para frenar lo que calificó como la incursión del “imperio chino comunista”.
A pesar de la retórica del nuevo canciller, la administración de Fujimori enfrenta una profunda dependencia estructural del capital oriental. China se mantiene como el principal destino de las exportaciones mineras peruanas —lideradas por el cobre— y un actor clave en la infraestructura logística de la región tras la inauguración del megapuerto de Chancay.
Citas más relevantes:
- “Nuestro mar es el mar de Grau, no es el mar de China. Las reglas para hacer respetar nuestra soberanía las ponemos nosotros, y no un imperio que pretende convertirnos en una colonia”
- “Actualmente en el mar de Grau se ha instalado la flota pesquera imperial, las embarcaciones del imperio chino, que tienen como propósito absorber y apropiarse de los recursos naturales peruanos”
- “Esta invasión se está llevando 500 mil toneladas métricas de pota, que es nuestro segundo recurso pesquero más importante… No solo violan nuestra soberanía nacional, sino que se llevan nuestros recursos, no pagan impuestos y no generan empleo”
- “A partir del 28 de julio de 2026, dotaremos a nuestra gloriosa Marina de Guerra del Perú y a nuestro servicio de guardacostas de todos los recursos operativos, financieros y tecnológicos para cortar de raíz la depredación de nuestro mar por parte del imperio chino comunista”
- “…en el tema mayor, que es el tema de la refinería Talara, yo sí me resisto… considerando que China ya tiene el control de Chancay y el monopolio de la distribución eléctrica de Lima, que China se apoderara también de la refinería Talara me parece demasiado.”
- “Nosotros recibimos con los brazos abiertos las inversiones de todos los países, pero siempre sujeto a tres condiciones: 1) que se respeten los derechos laborales de los trabajadores peruanos; 2) que respeten el mar de Grau, no vengan a depredar el mar y no destruyan la Amazonía; y 3) que respeten la soberanía nacional.”
- “…ha puesto en evidencia el tema de fondo, que es la penetración de mafias, de mafias criminales de diferentes nacionalidades, pero sobre todo de mafias chinas en el aparato estatal peruano…”



