Por Marcela Ayres
El gobierno de Brasil anunció el jueves inversiones por unos 2.300 millones de reales (US$ 444,2 millones) para impulsar su ecosistema de inteligencia artificial, dividiendo los proyectos entre empresas estadounidenses y chinas, en un movimiento que subraya sus esfuerzos por gestionar sus relaciones con ambas potencias.
Poco más de la mitad del total, 1.300 millones de reales, financiará un proyecto de infraestructura de supercomputación en Río de Janeiro desarrollado en alianza con las empresas chinas Huawei Technologies e iFlytek.
El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva señaló que la infraestructura se utilizará principalmente para desarrollar modelos de lenguaje de gran tamaño para aplicaciones generales y sectoriales.
Por otra parte, se asignarán unos 1.000 millones de reales a través de una licitación para una supercomputadora que Brasil espera que se ubique entre las 10 máquinas de procesamiento de IA más potentes del mundo.
La máquina se instalará en el estado de Río Grande del Norte, en el noreste del país, seleccionado por su potencial energético. Lula asistió el jueves a la ceremonia del anuncio en dicho estado.
Funcionarios gubernamentales, que hablaron bajo condición de anonimato, dijeron que esperan que el fabricante de chips estadounidense Nvidia gane la licitación.
La ministra de Ciencia y Tecnología, Luciana Santos, declaró la semana pasada al diario Folha de S. Paulo que anticipaba que dicha compañía sería la proveedora.
“La estrategia consiste en no depender de una sola empresa, tecnología o país”, afirmó la administración de Lula en un comunicado, añadiendo que las inversiones están orientadas a fortalecer la soberanía nacional sobre los datos.
Lula ha impulsado la autonomía estratégica
China, un actor líder en IA, ha ampliado su papel como el mayor socio comercial de Brasil. Estados Unidos, por su parte, sigue siendo la principal fuente de inversión extranjera directa en la mayor economía de América Latina, a pesar de haber perdido cuota de mercado en el comercio y de haber impuesto recientemente aranceles adicionales a los productos brasileños.
Las inversiones se financiarán mediante el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FNDCT) a través de desembolsos graduales.
El gobierno prevé que la supercomputadora comience a funcionar a finales del próximo año, mientras que el acuerdo de cooperación con las empresas chinas está programado para iniciar en julio de 2027.
El gobierno también anunció una alianza con España basada en la arquitectura de código abierto RISC-V para el desarrollo de semiconductores, planes para un servicio brasileño de computación en la nube mediante asociaciones público-privadas y la futura creación de un centro nacional de transparencia algorítmica e IA confiable, que será operado por la Universidad Federal de Minas Gerais.
($1 = 5,1774 reales) (Reporte de Marcela Ayres; Edición de Paul Simao)



