Chile está instalando una granja demostrativa de tecnología agrícola china que incluirá sensores, robótica, desarrollo genético y maquinaria, en un proyecto de cooperación bilateral que contempla una inversión de 10 millones de dólares, informó la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), entidad dependiente del Ministerio de Agricultura chileno.
La iniciativa se desarrolla en 15,7 hectáreas cedidas por la Universidad de Chile en su Estación Experimental de Rinconada de Maipú, en la Región Metropolitana, y busca evaluar si tecnologías desarrolladas en China pueden aplicarse a las condiciones productivas del agro chileno.
Robótica y sensores para modernizar el agro
Andrés Gálmez, director ejecutivo de FIA, dijo que el proyecto es relevante porque el nivel alcanzado por China en sensorización, robótica, desarrollo genético y maquinaria es “sumamente alto”, y que esas tecnologías son aplicables al agro chileno.
“Como FIA, queremos estar mirando los desarrollos tecnológicos y la innovación asociada al agro que vienen -en este caso- desde la República Popular China”, afirmó Gálmez.
La granja incluirá invernaderos inteligentes que permitirán mostrar nuevas herramientas y soluciones para mejorar la producción agrícola, según Carlos Muñoz, profesor titular de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Chile y coordinador del proyecto.
El objetivo del proyecto es incentivar el cultivo en Chile de especies consumidas en China que actualmente no se producen en el país, para ampliar la oferta y fortalecer el intercambio comercial.
Un proyecto con antecedentes de dos décadas
La cooperación agrícola entre ambos países comenzó con una primera etapa en la que se instaló una granja chilena en China, con frutas y hortalizas de Chile, para que los consumidores chinos conocieran la procedencia de los productos que el país exportaba. La nueva granja en Rinconada de Maipú invierte ese flujo: ahora es tecnología china la que llega a territorio chileno.
En el proyecto participan, además de FIA, el Ministerio de Agricultura a través de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), la Asociación Gremial de Productores y Exportadores de Hortalizas de Chile (Hortach), representada por Carlos Muñoz, y la Federación de Productores de Frutas de Chile (Fedefruta), representada por su presidente, Víctor Catán, y su gerente de proyectos, Mario Marín. También colaboró el exembajador de Chile en China, Luis Schmidt.
Marín dijo que el respaldo de FIA “nos está ayudando con recursos que nos van a permitir reafirmar el trabajo que está realizando todo este consorcio” y que ha sido clave para sostener un proyecto que llevaba años en desarrollo.
Cristián Muñoz Careaga, presidente de Hortach, dijo que el fortalecimiento de la cooperación tecnológica con China podría facilitar el acceso a nuevas especies y variedades agrícolas, con potencial tanto para el mercado interno como para la exportación.


