Estados Unidos y 14 países de América Latina y el Caribe se comprometieron el martes a diversificar el abastecimiento de minerales críticos y a promover normas sobre proveedores “de confianza” para infraestructura digital, según una declaración conjunta publicada por el Departamento de Estado.
La declaración fue publicada tras una reunión del presidente Donald Trump con líderes de la región al margen de la Asamblea General de la ONU.
El acuerdo suscrito por Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago, no menciona a China.
Pero el documento se firmó tras meses de advertencias explícitas de funcionarios estadounidenses contra la tecnología china en la región.
Advertencias de EEUU sobre Huawei
En agosto, el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, publicó en redes sociales que empresas chinas como Huawei, ZTE, Hytera, Hikvision, Dahua y el fabricante de drones DJI representan “tecnologías de alto riesgo”, argumentando que la legislación china obliga a esas compañías a cooperar con los servicios de inteligencia de Pekín.
En Panamá, el embajador estadounidense Kevin Marino Cabrera ha calificado a Huawei de “no confiable”, lo que motivó una protesta formal de la embajada china, que acusó a Washington de difundir rumores.
En Argentina, el embajador Peter Lamelas afirmó en Buenos Aires que China exige a sus empresas dar acceso al Estado a los datos que pasan por sus redes tecnológicas, y advirtió que la presencia de compañías chinas en sectores estratégicos podría desalentar nueva inversión extranjera.
China ha rechazado sistemáticamente estas advertencias calificándolas de “difamatorias” y “una fabricación pura”, mientras que su cancillería acusó a Washington de tener un largo historial de vigilancia y ciberataques en la región.
El texto del acuerdo
El texto establece tres pilares de cooperación —económico, de seguridad y coordinación multilateral— bajo la iniciativa Escudo de las Américas, lanzada por Trump en marzo.
En el área económica, los firmantes se comprometieron a “salvaguardar las cadenas de suministro de minerales críticos mediante un abastecimiento diversificado y confiable” y a “promover normativas sobre proveedores de confianza para la infraestructura digital, que se apliquen de forma no discriminatoria”, según el texto.
El documento añade que la soberanía económica “se defiende con éxito cuando el capital que entra en nuestras naciones es transparente y verificable”, y compromete a los firmantes a explorar mecanismos conjuntos de control de inversiones extranjeras.
La reunión en la que se difundió la declaración se centró públicamente en el combate al narcotráfico. Trump pidió a los países sumarse a la designación estadounidense de 24 organizaciones criminales como amenazas a la estabilidad regional, entre ellas el Tren de Aragua, el Cartel de Sinaloa y el Cartel Jalisco Nueva Generación.
Los firmantes se comprometieron a avanzar hacia sanciones conjuntas contra esos grupos y a solicitar una reunión de consulta en la Organización de los Estados Americanos bajo el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca.
El Escudo de las Américas agrupa a gobiernos cercanos a la administración Trump, entre ellos Argentina, Ecuador y El Salvador, cuyos mandatarios Trump ha respaldado o elogiado públicamente. Colombia y Perú se sumaron después de que asumieran presidentes alineados con Washington. Brasil y México no forman parte de la coalición.



