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El escudo de Pekín: Por qué el bloqueo de Trump no frenará (aún) el crudo venezolano hacia China

JUAN BARRETO / AFP Foto por JUAN BARRETO / AFP Un simpatizante del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sostiene una pancarta durante una manifestación para exigir la paz en Caracas, el 15 de diciembre de 2025. La nación caribeña de Trinidad y Tobago informó el 15 de diciembre de 2025 que autorizó a aeronaves militares de Estados Unidos el uso de sus aeropuertos, en medio de los crecientes temores de que Washington pueda estar preparando un ataque contra la vecina Venezuela.

El gobierno de China expresó este miércoles su firme rechazo a “toda forma de acoso” contra Venezuela, tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de bloquear los buques petroleros sancionados que operen con el país sudamericano.

En una llamada telefónica a su homólogo venezolano, Yván Gil, el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, manifestó el respaldo de Pekín a Caracas frente a las medidas de Washington, que el gobierno de Nicolás Maduro calificó de “grotesca amenaza”.

Pekín, que es actualmente el principal destino de las exportaciones de crudo de Venezuela —nación que posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo y produce un millón de barriles diarios (bd)—, ha recurrido al almacenamiento en alta mar como estrategia clave para asegurar el flujo de energía.

Esta metodología permite a China utilizar inventarios depositados en embarcaciones en aguas internacionales para cubrir su demanda interna y sortear los obstáculos logísticos de Washington.

Esta modalidad de almacenamiento flotante funciona como un mecanismo de cobertura que garantiza la continuidad de las importaciones al menos hasta febrero, según Reuters.

¿En qué consiste el bloqueo?

La medida de la administración Trump implica el despliegue de fuerza militar para impedir el tránsito de embarcaciones vinculadas a la industria petrolera venezolana que hayan sido sancionadas por el Departamento del Tesoro.

Trump justificó esta acción alegando que se mantendrá hasta que el gobierno de Nicolás Maduro devuelva el petróleo que, según el mandatario estadounidense, le fue “robado” a Estados Unidos.

El anuncio ya provocó un alza en los precios internacionales del crudo este miércoles.

Salvavidas económico

La postura de Pekín surge en un momento crítico para la economía venezolana. Según la consultora Capital Economics, una interrupción en los envíos de crudo “cortaría un salvavidas clave” para el país caribeño.

Por su parte, la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) aseguró que sus operaciones se mantienen “con normalidad” y que sus buques cuentan con pleno respaldo técnico para seguir navegando, pese a la incautación el pasado 10 de diciembre de un buque cisterna por parte de militares estadounidenses tras zarpar de costas venezolanas.

Más allá del comercio, analistas chinos señalan que el apoyo de Pekín responde a la posición geoestratégica de Venezuela cerca del Canal de Panamá. 

Asimismo, destacan que el petróleo pesado venezolano es fundamental para alimentar a los portaaviones y destructores de propulsión convencional de China, además de producir subproductos como asfalto de alta calidad para carreteras.

El respaldo de China se suma a las condenas de otros aliados de Maduro como Irán, que calificó la medida de “robo a mano armada en el mar”.

Mientras Washington refuerza su campaña contra Maduro —cuyo mandato desconoce tras las elecciones de 2024— y apoya a la nobel de la Paz, María Corina Machado, el eje de alianzas con Rusia y China se mantiene como el principal sostén comercial del sector energético venezolano ante el embargo estadounidense.

Con información de AFP