Por Pedro Armada
Introducción: El Fin de la Fase Especulativa
El 29 de enero de 2026 ha quedado marcado en el calendario geopolítico como el día en que la incertidumbre teórica se transformó en crisis operativa potencial.
El fallo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Panamá, declarando inconstitucional la concesión de Hutchison (Panama Ports Company), representa el fin de la fase especulativa. Estamos ante un “Detonante Geopolítico”: un evento de ruptura.
El tablero está dispuesto para un conflicto proxy donde Panamá ya no es solo un árbitro, sino el epicentro del choque.
Las reacciones inmediatas al fallo subrayan la magnitud del sismo. En Washington, Marco Rubio ha “celebrado” la sentencia como una victoria para la seguridad hemisférica y la soberanía del Canal.
En contraste, Pekín ha emitido una advertencia severa, calificando el fallo como una expropiación indirecta bajo presión externa y asegurando que tomará “todas las medidas necesarias” para salvaguardar sus intereses. El tablero está dispuesto para un conflicto proxy donde Panamá ya no es solo un árbitro, sino el epicentro del choque.
La Anatomía del Conflicto Proxy: Entre Retórica y Riesgo Operativo
Al parecer, el gobierno del presidente Mulino ha intentado neutralizar la retórica intervencionista de Washington utilizando a la Contraloría para buscar una salida legal a la presencia china en infraestructura crítica, pero esta maniobra puede haber creado una trampa de percepción.
El riesgo de que Washington, ante cualquier indicio de inestabilidad operativa o afectación de sus intereses, instrumentalice el Tratado de Neutralidad de 1977 para justificar una presencia más asertiva en la administración del canal.
Pekín no ve un proceso judicial independiente, sino una expropiación de facto motivada por presiones geopolíticas. La gran incógnita para el capital internacional es hasta qué punto Panamá sufrirá las consecuencias económicas. Bajo este prisma, el futuro se define por dos ejes de incertidumbre:
- La naturaleza de intervención estadounidense: En un extremo, apoyo diplomático al fallo y facilitación de una transición en los puertos de acuerdo con sus intereses de seguridad. En el otro extremo, el riesgo de que Washington, ante cualquier indicio de inestabilidad operativa o afectación de sus intereses, instrumentalice el Tratado de Neutralidad de 1977 para justificar una presencia más asertiva en la administración del Canal.
- La naturaleza de la represalia china: El riesgo transita desde arbitrajes internacionales hasta un “castigo” sistemático que incluiría fricción para naves con bandera panameña, restricciones de acceso a crédito y el desvío coordinado de tráfico comercial.
Riesgos de Transición: El Peligro del “Puerto Zombie”
Por el momento, el riesgo inmediato es el periodo de transición. La designación de Alberto Alemán Zubieta para liderar el equipo técnico es una señal de profesionalismo, pero no elimina el riesgo de un periodo litigioso que degrade la capacidad operativa de los puertos, afectando la rotación de carga vital para la Zona Libre de Colón (ZLC).
Desde una perspectiva de inteligencia estratégica, el peligro real es el punto de inflexión operacional. Si la gestión portuaria es percibida como insostenible o incompatible con protocolos de seguridad, esto podría servir como catalizador para que Estados Unidos reclame una intervención bajo el pretexto de proteger el libre tránsito global.
En este escenario, la percepción de incapacidad para gestionar la transición se convierte en el argumento perfecto para la injerencia de Washington.
El Impacto en el Mercado: Reajustes del Capital Privado ante la Fricción Geopolítica
La incertidumbre generada por el fallo está forzando a los actores económicos a reevaluar su exposición. Más allá del análisis político, el mercado está comenzando a considerar medidas defensivas que prefiguran un cambio en el clima de negocios en Panamá:
Inversionistas con Activos en la ZLC:
- Auditoría de “Dual-Use”: Identificar tecnología o componentes de origen chino que puedan ser bloqueados por normativas de seguridad de Estados Unidos.
- Protocolos “Know Your Tenant”: Evaluar la exposición de inquilinos a empresas estatales bajo vigilancia internacional.
- Planes de contingencia marítima: Evaluar estrategias para naves bajo registro nacional en rutas de alta fricción geopolítica.
- Pivot a capital occidental: Alianzas con capital europeo o estadounidense para posicionarse como “nodos seguros” bajo estándares C-TPAT.
Empresas de Factoring y Family Offices:
- Gestión de Liquidez: Aumentar las reservas de cash on hand y reasignar liquidez hacia inversiones offshore para mitigar la volatilidad local.
- Cláusulas de Recurso: Incluir salidas estrictas en contratos ante retrasos por “fuerza mayor política”.
- Auditoría de Portafolio: Reducir la exposición a proyectos de infraestructura financiados por capitales en conflicto, que presentan ahora un riesgo político extremo.
Conclusión: Resiliencia en Tiempos de Incertidumbre
El fallo contra Hutchison no es un evento aislado, sino el inicio de una reordenación geoeconómica profunda. La resiliencia de las organizaciones dependerá de su capacidad para aplicar inteligencia estratégica y realizar stress tests agresivos de estrategias comerciales.
No se trata simplemente de planificar, sino de intentar “romper” las estrategias actuales contra los vectores de riesgo aquí descritos. Solo identificando los puntos de quiebre antes de que los escenarios extremos se materialicen, podrá el capital sobrevivir a la nueva dinámica de bloques que hoy se instala en las riberas del Canal.
Pedro Armada es Socio Director de Armada Risk Consulting, una firma boutique en Panamá especializada en inteligencia estratégica, previsión y protección de capital. Con 15 años de trayectoria internacional, asesora a juntas directivas y family offices en la toma de decisiones estratégicas en mercados de alta fricción. Anteriormente, se desempeñó como Director en Nardello & Co., una firma líder consultoría estratégica e investigaciones, y lideró la gestión de riesgos externos para el departamento de compras globales (Global Procurement) de Teva Pharmaceuticals. Es politólogo por la Florida International University, MA en Contabilidad Forense por la University of Portsmouth y participante del Oxford Scenarios Programme en Saïd Business School, University of Oxford (mayo 2026). Posee además la certificación de Examinador de Fraude Certificado (CFE)




