El Secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, defendió el lunes la imposición de un nuevo paquete de aranceles a las importaciones de China, argumentando que la medida es indispensable para proteger 350.000 empleos nacionales frente a la entrada de productos a precios “debajo de los precios de referencia internacional”.
Ebrard afirmó que la política busca crear un “piso parejo” en el comercio y contrarrestar un desequilibrio con países con los que México no tiene Tratado de Libre Comercio (TLC).
“Si esto continúa para fines del año 2026, junto con la industria automotriz estaríamos perdiendo 350.000 empleados”, advirtió Ebrard durante una presentación en la capital mexicana.
El funcionario señaló que el aumento de importaciones a México con precios inusualmente bajos está afectando gravemente a sectores clave como textiles, calzado, acero y la industria automotriz, que en su conjunto representan una parte crucial de la manufactura nacional.
Legisladores mexicanos respaldaron la semana pasada una medida para elevar los aranceles a bienes procedentes de China y otros países sin acuerdo comercial con México.
Por su parte, el Ministerio de Comercio chino dijo en un comunicado que “espera que México corrija rápidamente esta práctica errónea de unilateralismo y proteccionismo”.
Medida comercial, no geopolítica
El paquete arancelario aplica a 1.466 fracciones y se dirige a 17 sectores. Ebrard enfatizó que el diseño de la medida es comercial y económico, no geopolítico.
“Nosotros no hemos tomado… una decisión por país”, dijo Ebrard, asegurando que el arancel se aplica por producto y afecta a las naciones con las que México no tiene TLC, como China, Corea del Sur, Indonesia e India.
Ebrard concluyó que la acción cuenta con el respaldo de cámaras industriales como la CANACERO y CONCAMÍN, y busca asegurar que el país, siendo el exportador más destacado de América Latina, mantenga condiciones de competencia justa.




