Las gigantes chinas China Merchants Port (CMP) y Cosco Shipping han puesto en la mira el nuevo terminal de contenedores del Puerto de Santos, el mayor activo portuario de Brasil, cuya subasta está prevista para el primer trimestre de este año, según una información revelada por CNN Brasil.
El Puerto de Santos se encuentra en el estado de São Paulo, en la costa del Océano Atlántico.
El proyecto, conocido como STS10, consiste en el alquiler a largo plazo de un área masiva en el puerto para construir una nueva terminal de carga. Se trata del contrato de arrendamiento más grande y ambicioso en la historia de la infraestructura de Brasil.
Según los reportes, el vicepresidente global de CMP, Qi Yue, visitó Brasilia en la primera semana de enero para formalizar el interés del grupo ante las autoridades del sector. Acompañado por Jacky Song, presidente de TCP (Terminal de Contenedores de Paranaguá) —controlada por CMP desde 2018—, Yue buscó clarificar las reglas de participación para el bloque chino.
CMP, con una operación consolidada en nodos logísticos como Hong Kong y Shenzhen, enfrenta un escenario regulatorio complejo. El Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) recomendó recientemente vetar la participación de armadores en la licitación para evitar el exceso de concentración y la verticalización del mercado.
No obstante, los ejecutivos chinos argumentan que, aunque CMP opera líneas regionales en Asia, no posee rutas hacia Brasil, lo que mitigaría los riesgos de monopolio local.
¿Por qué es importante?
La subasta, estimada para realizarse entre marzo y abril, es la pieza central de la infraestructura logística del gobierno brasileño. La decisión final sobre si se permitirá o no la entrada de Cosco y CMP definirá no solo el valor final de la concesión, sino también el equilibrio de influencia geopolítica en la logística sudamericana.
- El puerto de Santos formaría parte de la ruta del tren bioceánico Perú Brasil, que se encuentra en estudios de preinversión.


