China mantendrá su necesidad de suministro de soja brasileña debido a que sus planes para alcanzar la autosuficiencia en productos básicos son inviables ante la limitación de sus recursos naturales, lo que consolida a Brasil como un socio estructural, afirmó Marcos Jank, profesor de agronegocio global en el Insper.
Durante un foro del Consejo Empresarial Brasil-China (CEBC), el coordinador de “Insper Agro Global” señaló que el gigante asiático no cuenta con la superficie necesaria para prescindir de las importaciones.
“China no tiene tierras para ser autosuficiente en soja. Necesitaría 40 millones de hectáreas adicionales”, explicó Jank.
El analista citó como ejemplo la complejidad técnica de los proyectos chinos para mitigar la escasez de recursos, como los planes para desviar agua del Himalaya hacia zonas áridas para irrigación, lo que refuerza que el suministro brasileño es una necesidad permanente.
Del té al café
Más allá de las materias primas tradicionales, Jank destacó una transformación en los hábitos de la clase media urbana china.
“China se va a convertir en el mayor comprador de café brasileño”, dijo el especialista, argumentando que la urbanización está desplazando el consumo histórico de té hacia el café.
Asimismo, resaltó la demanda sostenida de otros productos: “China va a necesitar la soja brasileña, va a necesitar la carne bovina, va a necesitar la celulosa… y jugo de naranja”.
Según el analista, la demanda de celulosa está ligada directamente al auge del comercio electrónico y la necesidad de embalajes.
El reto del valor añadido
Sin embargo, Jank planteó una autocrítica sobre la posición de Brasil en el mercado de proteínas, donde el país domina el volumen pero no el margen de beneficio.
“Hoy, la carne de alto valor que China consume es vendida por empresas brasileñas, pero producida en sus plantas de Australia o Estados Unidos, no en Brasil”, advirtió.
Para revertir esta tendencia, el coordinador de Insper Agro Global instó a superar la actual relación “muy cortoplacista”.
“Deberíamos hacer, pensar en una asociación estratégica más sólida, con más previsibilidad, con pensamiento de mediano y largo plazo”, concluyó.




