El Ministerio de Asuntos Exteriores de China afirmó el miércoles que el país exige a todas sus empresas que operan en el extranjero el cumplimiento estricto de las leyes locales, tras la decisión de Brasil de incluir al fabricante de automóviles BYD en una lista de empleadores vinculados a condiciones de trabajo esclavo.
“China siempre ha exigido a las empresas chinas que operen de acuerdo con las leyes y regulaciones”, declaró el portavoz del ministerio en una rueda de prensa en Pekín, al ser consultado sobre la situación de la automotriz en el país sudamericano.
La declaración se produce después de que el Ministerio de Trabajo de Brasil añadiera a BYD a su “lista sucia” semestral, lo que restringe el acceso de la compañía a créditos de instituciones financieras estatales brasileñas.
La sanción administrativa se originó en una fiscalización de 2024 en la planta de BYD en Camaçari, donde inspectores brasileños denunciaron condiciones degradantes y contratos abusivos para trabajadores contratados por una firma de servicios china.
BYD, que ha invertido masivamente en Brasil para convertirlo en su centro regional de vehículos eléctricos, ha atribuido anteriormente las infracciones a sus contratistas y asegura haber colaborado con las autoridades para resarcir a los afectados.
Bajo la legislación brasileña, las empresas en el registro permanecen en él por un período de dos años, a menos que logren una orden judicial que suspenda la medida o firmen acuerdos específicos de monitoreo con el gobierno federal.
- La planta brasileña del fabricante de automóviles chino BYD ya ha recibido pedidos de exportación por un total de 100,000 vehículos para Argentina y México en el marco de la expansión de las operaciones de la compañía en Latinoamérica.




