El embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, inició este lunes una inusual disputa pública con un diplomático chino al comparar la influencia de Pekín en el país con el lobo de la fábula de Caperucita Roja.
A través de la red social X, Navarro utilizó el diálogo del cuento infantil para sugerir que las intenciones de China en sectores estratégicos peruanos ocultan un peligro latente.
En respuesta, el embajador de China en Colombia, Zhu Jingyang, intensificó su ofensiva retórica contra Washington al utilizar la misma fábula para cuestionar quién ejerce la verdadera presión sobre las decisiones soberanas de Lima.
En el intercambio digital, Zhu respondió a las críticas que presentan la influencia china como una amenaza, sugiriendo que es Estados Unidos quien actúa como el “lobo” de la historia.
“¿Cuando describes al lobo de Caperucita Roja, no te estás mirando al espejo?”, escribió el diplomático chino. “Gritas ‘libre elección’ pero agitas el garrote de las sanciones… Con esto solo dejas clarísimo quién es el verdadero lobo”.
Este nuevo choque dialéctico es la continuación de una tensión que escaló el pasado 18 de abril, cuando el embajador calificó de “coerción directa, pura y cruda” las advertencias de funcionarios estadounidenses sobre posibles represalias si Perú negociaba “con mala fe” la compra de aviones militares y otros acuerdos estratégicos.
Zhu insistió hoy en que Perú es un país soberano que “puede elegir a sus socios sin que nadie lo amenace”, calificando la cooperación entre Pekín y Lima como “limpia y abierta”.
“La amistad entre China y Perú es sólida como una roca. Ningún cuento infantil la va a parar”, sentenció el embajador, en un momento en que la influencia china en el país sudamericano está bajo intenso escrutinio por proyectos como el megapuerto de Chancay.




