La agencia Moody’s Ratings (Moody’s) afirmó el lunes las calificaciones de emisor del Gobierno de China en “A1” y cambió su perspectiva de “negativa” a “estable”, citando la capacidad del país para resistir desafíos domésticos y tensiones geopolíticas.
La agencia calificadora señaló que la estabilización de la perspectiva refleja una evaluación de que la fortaleza económica y fiscal de China será resiliente. A pesar de que se espera una moderación en el crecimiento de las exportaciones, Moody’s subrayó que la competitividad de los productos chinos y las políticas que priorizan sectores de alta productividad, como la inteligencia artificial (IA), sostendrán un crecimiento gradual del PIB.
“El fortalecimiento de la perspectiva se apoya en un crecimiento sostenido y una gestión de deuda efectiva, a pesar de los desafíos externos”, indicó la agencia en su comunicado. Moody’s estima que el PIB real de China crecerá un 4,5% en 2026 y un 4,2% en 2027.
La nota “A1” toma en cuenta la “superior capacidad de innovación” de China y su posición estratégica en las cadenas de valor globales, factores que ayudan a equilibrar presiones estructurales como el envejecimiento de la población y la prolongada crisis en el sector inmobiliario.
“La mejora en una serie de indicadores de innovación y el despliegue a gran escala de la IA sugieren que el crecimiento de la productividad podría aumentar en los próximos años”, dijo el informe.
Gestión de deuda y desafíos fiscales
Moody’s advirtió que la carga de deuda del gobierno continuará aumentando, proyectando que alcance el 82,4% del PIB en 2027 y supere el 90% para finales de la década. Este incremento se debe, en parte, a los programas de intercambio de deuda destinados a estabilizar los riesgos de liquidez en los gobiernos regionales y locales (RLG).
Sin embargo, la agencia destacó que los riesgos de impago están contenidos gracias a las bajas tasas de interés y a los grandes ahorros domésticos, que permiten al gobierno financiarse casi exclusivamente en moneda local. Además, el sistema financiero mayoritariamente controlado por el Estado proporciona una demanda cautiva para la deuda gubernamental.
Entorno geopolítico y reformas
El informe recalca que las instituciones chinas han navegado con éxito un entorno externo volátil para mejorar la asignación de capital mientras preservan la estabilidad social. No obstante, Moody’s advirtió que un choque comercial prolongado o restricciones adicionales que debiliten materialmente el crecimiento podrían generar presiones a la baja en la calificación en el futuro.
Por otro lado, una aceleración en las reformas políticas que corrijan los desequilibrios fiscales y frenen el aumento de la deuda del sector público no financiero podría conducir a una mejora de la calificación de crédito.



