La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, afirmó el jueves que su país mantendrá sus intercambios comerciales con Asia, el Pacífico y Europa, al tiempo que anunció el inicio de una “nueva era” en las relaciones con Estados Unidos, en una conferencia en Lima con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Consultada sobre si su gobierno, con seis semanas en el poder, está dispuesto a profundizar la cooperación con Washington pese a las “inversiones masivas” de China en el país —incluido el megapuerto de Chancay—, Fujimori no mencionó a China por su nombre, pero dejó claro que el comercio con la región asiática continuará.
“El Perú tiene una gran producción de minerales, de productos pesqueros, productos agrarios, y va a seguir en ese esfuerzo de seguir teniendo intercambios comerciales con diferentes países, del Asia, del Pacífico, de Europa, por supuesto”, dijo la mandataria, citando la pertenencia de Perú al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).
Junto a ello, Fujimori fue explícita en marcar un giro hacia Washington. “Con los acuerdos firmados en los últimos días, con esta colaboración directa que estamos recibiendo y que será recíproca, pues empezamos una nueva era de las relaciones entre el Perú y los Estados Unidos”, afirmó, y agregó que ya se han fijado nuevas fechas de encuentro con funcionarios estadounidenses.
La declaración se produjo dos días después de que Rubio, en el marco de su gira por Colombia, Ecuador y Perú, publicara el martes una columna en diversos medios en la que posicionó a Estados Unidos como una alternativa frente a la influencia de actores extrarregionales, a los que calificó de predatorios.
Rubio advirtió que “durante demasiado tiempo actores ajenos al hemisferio han ingresado a la región con promesas que esconden prácticas predatorias”, caracterizadas, dijo, por contratos poco transparentes, endeudamiento insostenible, explotación de trabajadores y destrucción ambiental. Señaló específicamente que los proyectos respaldados por el Partido Comunista de China “pasan por alto los marcos legales y amenazan la transparencia y la seguridad de los datos”.
Frente a ello, el jefe de la diplomacia estadounidense enfatizó que su país ofrece una alternativa donde “las empresas y líderes de negocios invierten directamente en la economía nacional, desarrollan la fuerza laboral local y apoyan a las comunidades”, y calificó la propuesta de Washington como “radicalmente distinta, transparente, confiable y mutuamente beneficiosa”.
La embajada china en Lima respondió calificando las inversiones de su país de “transparentes y conforme a la ley” y sosteniendo que Pekín “nunca ha exigido a otros países que tomen partido o elijan un bando”, en un comunicado que no mencionó a Estados Unidos por su nombre.
Durante su visita, Rubio confirmó la incorporación de Perú al Escudo de las Américas, la iniciativa de seguridad impulsada por la administración de Donald Trump contra el crimen organizado transnacional. Fujimori calificó el ingreso al mecanismo como una herramienta para “obtener información contra la criminalidad”, según declaraciones recogidas por medios locales tras la reunión.
Perú es el segundo mayor receptor de inversión china en América Latina, con proyectos que van desde minería hasta infraestructura eléctrica y portuaria. El puerto de Chancay, una terminal de aguas profundas valorada en 1.300 millones de dólares y operada mayoritariamente por Cosco, fue inaugurado en noviembre de 2024.



