El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, advirtió este miércoles que a China le conviene la inestabilidad en la frontera sur estadounidense y cuestionó la viabilidad a largo plazo de las inversiones chinas en el país, en un momento en que Washington presiona a su vecino del sur para cerrar filas en materia de seguridad, infraestructura y cadenas de suministro regionales.
Durante su intervención en el Simposio Global de Inversionistas del Milken Institute 2026, el diplomático situó las relaciones bilaterales y el combate al crimen organizado en el centro del pulso estratégico entre las dos mayores potencias del mundo.
“Si México fuera caótico e inseguro en la frontera sur de Estados Unidos, a China le encantaría eso”, afirmó Johnson ante inversionistas y ejecutivos de negocios. “Yo pondría en duda su sinceridad al querer operar aquí, tan cerca de Estados Unidos, y llevarse cosas de México, cuando juntos podríamos convertir esas cosas en productos y venderlos en todo el mundo como una entidad norteamericana”.
Las declaraciones reflejan el esfuerzo de Washington por contener el avance del capital y la infraestructura china en América Latina, promoviendo a cambio una mayor integración de las cadenas de suministro en el marco de la próxima revisión del tratado comercial T-MEC.
Según Johnson, la estrategia de Pekín va más allá de la competencia comercial ordinaria, al grado de financiar o incentivar negocios a pérdida con el objetivo deliberado de generar dependencia económica e inestabilidad estratégica en la región.
El representante estadounidense vinculó esta amenaza geopolítica con la decisión de Washington de catalogar a los cárteles mexicanos del narcotráfico como organizaciones terroristas extranjeras (FTO).
Según explicó, la medida no busca incursiones militares, sino desplegar sanciones financieras y herramientas jurídicas para desmantelar redes que operan a nivel global, incluyendo conexiones en Asia para el suministro de precursores químicos y esquemas de lavado de dinero.
En la apertura de la misma sesión, el subsecretario adjunto de Estado para América del Norte, Ricardo Pita Macedo, subrayó que las empresas chinas no ofrecen garantías de confianza para gestionar infraestructura crítica, tecnologías emergentes ni recursos naturales en la región.
Asimismo, el funcionario estadounidense valoró positivamente las recientes salvaguardas adoptadas por el Gobierno mexicano, que incluyen aranceles a productos de países sin tratado comercial y la propuesta de un marco de revisión de seguridad nacional para la inversión extranjera directa.




