Conversamos con Eloy Marchán, reportero de investigación del semanario Hildebrandt en sus trece, sobre la compleja y profunda red de influencias de los capitales chinos en el aparato estatal peruano.
Tras sus recientes revelaciones sobre el “Chifagate”, Marchán analiza cómo los intereses de las empresas de la segunda potencia mundial han logrado una transversalidad política que parece inmune a los escándalos de corrupción y a los cambios de gobierno.
MARÍA CERVANTES: Eloy, cuéntanos: ¿cómo una visita nocturna a un chifa terminó destapando lo que en Perú llaman ‘el Club del Dragón’?
ELOY MARCHÁN: Resulta que el presidente encargado, José Jerí, se reunió con el empresario chino Zhihua Yang en un chifa a las 10:18 de la noche del 26 de diciembre, cuando el local no estaba funcionando.
Él empezó diciendo —o mintiendo, mejor dicho— que la cita fue para hablar sobre el “Día de la Amistad Perú-China”.
Lo que comenzó como algo pequeño terminó convirtiéndose en un hecho donde había una estrecha relación, una cercanísima relación, entre el presidente encargado, José Jerí, y empresarios chinos.
A raíz de eso se han conocido muchos casos. En el 2022 se creó una comisión investigadora para fiscalizar el auge de contratos que habían tenido los empresarios chinos.
Se fiscalizaron 63 contratos que tenían estas constructoras con ministerios y gobiernos regionales. En total, el paquete de empresas investigadas era de 21 compañías
Se dice que el “Club de la Construcción” —un grupo de empresarios locales que tenía el control de las obras públicas y que previamente pertenecía al grupo brasileño [Odebrecht] y compañía, caídos a raíz del caso Lava Jato— fue reemplazado por el “Club del Dragón” o el “Club Chino de la Construcción”.
Entonces, en el 2022, en un afán de venganza porque se decía que este club chino tenía mucha relación con el expresidente Martín Vizcarra, el Congreso formó una comisión investigadora donde se empezó a fiscalizar los contratos de las empresas chinas.
Se fiscalizaron 63 contratos que tenían estas constructoras con ministerios y gobiernos regionales. En total, el paquete de empresas investigadas era de 21 compañías.
Resulta que el señor José Jerí era vicepresidente de esa comisión investigadora. El informe que salió de esa comisión nunca se puso a debate porque Jerí y un sector de la bancada fujimorista empezaron a poner peros y reparos, devolviendo el informe más de una veintena de veces.
Eso te refleja esta hegemonía de las inversiones y de las constructoras chinas, con un fuerte arraigo y vinculación con la política nacional.
Lo que se puede decir es que los chinos mantienen una relación muy fuerte con políticos de centro, de derecha y de izquierda
Tenían relaciones con empresarios y con políticos; a muchos congresistas los llevaron de visita a China (hay registro de varios viajes). Tenían una relación estrecha con el actual presidente del Congreso, quien formó parte de esa comisión.
Es más, inclusive el señor Jerí organizó en octubre de 2024 un evento para fortalecer las relaciones bilaterales Perú-China.
MARÍA CERVANTES: ¿Podríamos decir que la relación entre China y el Perú trasciende las tendencias políticas?
ELOY MARCHÁN: Eso demuestra que, por lo menos desde hace seis o siete años, el Perú “habla mandarín”. Tanto la oposición como el oficialismo, y sucesivamente el gobierno anterior que se pelea con el actual, todos tienen relación con los chinos.
No hay político peruano que no tenga relación cercana con funcionarios y con ejecutivos chinos. Lo hemos visto: Vizcarra se unió con ellos y luego le formaron una comisión investigadora. Y Vizcarra no es de derecha ni de izquierda, es de centro. Digamos que la relación de China con el Perú no está ligada a una tendencia política.
Lo que se puede decir es que los chinos mantienen una relación muy fuerte con políticos de centro, de derecha y de izquierda. Tanto así que, si hay un factor común entre los políticos peruanos, es que todos quieren llevarse bien con los chinos.
MARÍA CERVANTES: Y tú has leído este informe del 2023. ¿Cómo se puede resumir? ¿Participan empresas ligadas al gobierno chino o son más empresas pequeñas y locales? ¿Qué caracteriza a esas empresas?
ELOY MARCHÁN: Está China Railway, que es una empresa grande. Hay de todo: tanto grandes empresas del gobierno chino como pequeñas empresas particulares. Es más, en algunos casos están yendo de la mano; hay contratos donde va la gran empresa estatal con una pequeña empresa.
MARÍA CERVANTES: ¿Y estos lobistas chinos actúan en nombre propio, por sus intereses personales, o también han buscado el beneficio de las empresas estatales? ¿Eso figura en el informe?
ELOY MARCHÁN: Por ejemplo, en las páginas 57 y 58 del informe se menciona a Zhihua Yang en relación con una obra: el contrato 10-2020-MTC/20.2. Es una carretera para mejorar la ruta Molino Pampa hasta Pomabamba, en Huari, Áncash. Allí participó la empresa China Railway 10 junto con Cantón Lima S.A.C.; es decir, una empresa estatal china con una empresa local particular.

El informe señala el papel de Yang y sostiene que la evidencia sugiere que las empresas vinculadas a él —como Cantón Lima S.A.C. y Construcciones Japón S.A.C., entre otras— no han operado de manera aislada, sino como un engranaje facilitador del modus operandi de las empresas chinas investigadas.
Su rol habría sido fundamental para la operatividad local de las estatales extranjeras en contratos que hoy se encuentran bajo sospecha de corrupción, abandono de obra y afectación al erario nacional.
Entonces, lo que demuestra esta investigación —que ahora está encarpetada y no quieren ver— es que las empresas tenían ciertos operadores. Uno de ellos era Zhihua Yang, quien hacía de engranaje entre los políticos locales y estas empresas estatales chinas.
Por eso este señor, conocido en el mundo empresarial chino como “Tío Johnny”, resultó ser muy cercano a Jerí; se hizo su amigo.
MARÍA CERVANTES: O sea que desde el 2023 hay una relación.
ELOY MARCHÁN: Es una relación política. Jerí y Yang se conocen aproximadamente en marzo de 2024.
Sobre el informe, resulta que los mismos fujimoristas sabotean las conclusiones o el proceso de investigación. Lo que pasa es que trataron de encontrar algo contra su enemigo [Vizcarra] y resultó que los “enemigos de su enemigo” eran también sus amigos.
MARÍA CERVANTES: ¿La relación del fujimorismo con estos empresarios chinos también data del 2023 o más atrás?
ELOY MARCHÁN: Sí, eso es algo que está por investigarse todavía; hay una relación ahí. Recordemos que Keiko Fujimori ha estado muy cercana a la embajada de China en Perú.
Es más, el fujimorismo apoya la candidatura de Jerí para que sea presidente [del Congreso] y lo está blindando en estos momentos. Si Jerí no cae, es porque el fujimorismo hace todo lo posible para que se mantenga.
MARÍA CERVANTES: ¿Y qué tan importante es este informe de 2023? Si la investigación hubiera seguido, ¿habría afectado a las grandes inversiones chinas? ¿Es comparable al nivel de Odebrecht o Lava Jato?
ELOY MARCHÁN: Se acerca muchísimo. Quizás es el primer documento que destapa una maquinaria de corrupción en empresas chinas. Recordemos que el caso Lava Jato empezó de forma parecida y se convirtió en un megacaso cuando los brasileños decidieron colaborar y hacer delaciones. Esto podría estar en esa línea.
Además, es importante porque es el trabajo de una comisión investigadora, no de una ordinaria. Tiene facultades para profundizar en temas bancarios, telefónicos y tributarios. Todo ese informe, cuyos anexos están lacrados, es clave.
Yo he visto la foto de los anexos lacrados; nadie los puede abrir todavía porque se requiere autorización del Congreso. Si se aprueba el informe, la ruta automática es enviarlo al Ministerio Público para abrir investigaciones a todos los mencionados, ya sean empresas o personas naturales.
Las estatales chinas estarían investigadas por corrupción a raíz de un informe del propio Congreso peruano.
MARÍA CERVANTES: ¿Puedes nombrar algunas de esas empresas estatales chinas que figuran en el reporte?
ELOY MARCHÁN: La lista es larguísima. Esta comisión investigadora ha determinado en el sector de Transportes y Comunicaciones un total de 93 contratos de obras por un valor de 10,000 millones de soles en el periodo 2018-2022. Entre las empresas están China Railway 10 Engineering Group (sucursal Perú), China Railway 20 Bureau Group Corporation, China Harbour, China Civil Engineering, entre otras. Están en las páginas 597 y 598.
MARÍA CERVANTES: ¿Quiénes son los congresistas que se atrevieron a llegar hasta ahí?
ELOY MARCHÁN: El presidente de la comisión fue Héctor Valer y el vicepresidente era José Jerí. Jerí conoció a Zhihua Yang semanas antes de que saliera este informe.
MARÍA CERVANTES: O sea, Jerí primero lo investigaba. En el informe detectan irregularidades sobre Yang y después Jerí lo conoce.
ELOY MARCHÁN: Todo parece indicar que Yang buscó a Jerí justo cuando el informe se estaba terminando, arrancó el sabotaje que lo mantiene congelado en la “nevera” del Congreso hasta hoy.
Esta comisión investigadora ha determinado que, en el sector de Transportes y Comunicaciones, hubo un total de 93 contratos de obras por un valor de 10,000 millones de soles en el periodo 2018-2022, firmados entre el Estado peruano y las siguientes empresas chinas: China Railway 10 Engineering Group (sucursal Perú), China Railway 20 Bureau Group Corporation, China Harbour y China Civil Engineering.
La lista completa está en las páginas 597 y 598.

MARÍA CERVANTES: ¿Cómo sabes que se conocieron en ese momento? ¿Aparece cronológicamente?
ELOY MARCHÁN: Fuentes me habían dicho que Jerí y Cordero se conocieron en el primer trimestre de 2024, y el propio Jerí dijo en una entrevista que conoció a Zhihua Yang a inicios de ese año, justo cuando el informe estaba terminando.
En ese momento empezó el sabotaje contra el documento. Justo después de que Jerí conoce a Yang, arranca el bloqueo del informe, que sigue congelado en la “nevera” del Congreso con sus anexos lacrados.
MARÍA CERVANTES: ¿Quién tiene acceso a esos anexos? ¿Quién los preserva?
ELOY MARCHÁN: Los tiene un departamento anexo a la Presidencia del Congreso. No se puede acceder a ellos sin orden del Pleno. Yo he visto fotos de los sobres lacrados. Cuando una comisión investigadora termina, envía el informe al presidente del Congreso para el debate y los anexos se sellan; nadie puede romper los lacres si no es ante el Pleno.
MARÍA CERVANTES: Entonces, ¿ahí acaba el asunto?
ELOY MARCHÁN: Claro, el informe quedó congelado y el tema se olvidó. A Vizcarra lo investigaron, pero nunca lo acusaron por este tema específicamente; él está metido en otros asuntos. Y de ahí damos el salto hasta el “ampay” en el chifa.
MARÍA CERVANTES: Nos enteramos primero de esta visita nocturna encapuchada y después han salido más investigaciones, como las visitas al Teatro Nacional.
ELOY MARCHÁN: Claro. Sale esta foto, filtrada a Latina (al programa Punto Final). Según Zhihua Yang, alguien de su equipo de seguridad lo traicionó y filtró la información; esa es su versión.
Sale esta foto, que en un principio motivó un reportaje bastante pequeño y concreto, pero de ahí, claro, quien ha terminado embarrándose es el propio Jerí con sus mentiras.
Mentira tras mentira: que primero fue por el “Día de la Amistad Perú-China”, luego que fue con el ministro, después que fue porque no habló de temas privados… Sobre eso, claro, los medios de comunicación empezaron a investigar.
En ese momento, uno de los primeros que sacó una pista sobre lo que habrían conversado fue Hildebrandt en sus trece, en un reportaje mío donde cuento, basado en fuentes y documentos, que Zhihua Yang y Jerí tenían algo en común: los dos estaban muy interesados en una adquisición de cámaras de seguridad.
Así empezaron a aparecer más cosas y también se filtró el informe del Congreso en el que Jerí había participado pero que se terminó archivando.
MARÍA CERVANTES: En Perú había una alta aceptación de China comparada con otros países (por encima del 40%). ¿Cómo crees que afectará este escándalo a los intereses chinos y a la imagen del gobierno o sus empresas estatales?
ELOY MARCHÁN: Yo creo que no va a afectar en nada, porque al final los políticos son piezas intercambiables. Lo hemos hablado: China no ve tintes políticos. Para China, todos son políticos peruanos, ya sean de derecha, izquierda o centro. Lo que se ha demostrado es que todos han buscado cercanía con ellos.
Entonces, los políticos pasarán, pero las inversiones chinas en el Perú no van a cambiar. La luz, tanto la tuya como la mía, pertenece a una empresa china (Luz del Sur y Enel).
Las mayores mineras, como Chinalco y Las Bambas, son chinas. Las constructoras con las obras viales más grandes son chinas. La empresa CNPC, que extrae gas de Camisea, es china.
El principal puerto del Perú también es chino. La dependencia es tremenda y no creo que ocurra nada fuera de lo común, porque pelearse con China en este momento es casi poner en amenaza la economía y los proyectos de infraestructura del país.
MARÍA CERVANTES: O sea, esto no va a ser un Odebrecht o un Lava Jato, por más que sigan tirando de las investigaciones.
ELOY MARCHÁN: Claro, no va a ser un Odebrecht ni un Lava Jato. Lo que pasa es que lo de Odebrecht era algo centrado en constructoras. Aquí no estamos hablando solo de constructoras; hablamos de empresas de energía, de electricidad, hidroeléctricas.
Aquí no va a ocurrir lo mismo con China porque estamos muy amarrados a sus empresas; lo veo casi imposible.
MARÍA CERVANTES: Además, lo que hemos visto es que los presidentes son intercambiables, pero las estructuras se quedan.
ELOY MARCHÁN: Claro, la estructura china se queda. El único que podría ser fuerte es Estados Unidos, pero ellos hace tiempo dejaron de hacer grandes inversiones en el Perú.
MARÍA CERVANTES: Socialmente, ¿cómo has visto la reacción en la sociedad ante estas investigaciones? ¿Hay un impacto contra China en el país? Hasta cierto punto había una buena imagen, especialmente con el puerto de Chancay.
ELOY MARCHÁN: Sí, pero lo que pasa es que China está tan metida en la sociedad peruana que ¿cómo te la sacas? ¿Cuántos restaurantes de comida brasileña hay en el Perú comparado con cuántos chifas existen? Aquí hay un barrio chino, no hay un barrio brasileño.
¿Cómo te quitas esa cultura tan arraigada? Además, hasta donde sé, las empresas compradas por chinos nunca terminan siendo vendidas; ellos solo compran.
MARÍA CERVANTES: Entonces, ¿cuál es el impacto de estas investigaciones?
ELOY MARCHÁN: Los políticos cambian, pero las inversiones chinas se quedan. Eso es lo que pasará: la inversión china seguirá adelante. No creo que haya un mayor escrutinio ni mayores signos de alarma en la sociedad.
No habrá un impacto como con los brasileños, a quienes en su momento se les vio como corruptos. Aquí no; hasta los brasileños fueron mal vistos un tiempo, pero los chinos no lo serán.


