Autoridades gubernamentales y líderes sindicales en Uruguay han solicitado la intervención de la embajada de China en Montevideo tras el cese de operaciones de la tabacalera Maregroup SA, una firma de capitales chinos que se retiró de una zona franca estratégica dejando salarios impagos y maquinaria desmantelada.
El conflicto en la Zona Franca de Florida, a unos 100 kilómetros al norte de la capital, ha escalado a nivel diplomático. El intendente regional, Carlos Enciso, junto con representantes de la central sindical PIT-CNT, enviaron una carta al embajador chino, Huang Yazhong, para buscar una “solución amigable” ante la parálisis de la planta.
Incertidumbre laboral y deudas
La empresa Maregroup comenzó a retirar equipos industriales en diciembre de 2025, comunicando a su plantilla que se trataba de una renovación tecnológica. Sin embargo, la producción no se reanudó en marzo de 2026, dejando a decenas de familias sin ingresos y con una deuda salarial de dos meses.
“Manifestamos una seria preocupación ante la paralización de toda actividad”, reza la misiva oficial. El gobierno local denunció que la empresa no ha gestionado los aportes de seguridad social necesarios para que los trabajadores despedidos o suspendidos accedan a los subsidios estatales de desempleo.
Contexto de la inversión china en Uruguay
Este incidente ocurre en un momento en que Uruguay busca profundizar sus lazos comerciales con China, su principal socio comercial. No obstante, Maregroup ha enfrentado dificultades operativas recurrentes desde 2020, incluyendo disputas sobre los niveles salariales del sector tabacalero uruguayo que llevaron a un “descuelgue” o reducción pactada de haberes en 2023 para intentar salvar la operación.
En noviembre pasado, la firma ya había enfrentado reclamos ante la autoridad impositiva (DGI) y el banco de previsión social (BPS), situaciones que fueron regularizadas temporalmente antes del actual cese de actividades.




