El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, denunció este jueves lo que calificó como tácticas de presión económica por parte de China contra la marina mercante de Panamá, vinculando estas acciones a una reciente decisión judicial sobre infraestructura estratégica en el Canal.
En un comunicado oficial, Rubio manifestó que las interferencias de Pekín contra buques de bandera panameña representan una amenaza directa a la soberanía del país centroamericano y a la estabilidad del comercio marítimo internacional.
“Las recientes acciones de China contra embarcaciones con bandera de Panamá plantean serias preocupaciones sobre el uso de herramientas económicas para socavar el Estado de derecho en una nación soberana y un socio vital para el comercio mundial”, declaró el Secretario de Estado.
Estado de derecho y logística global
La tensión escaló tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia de Panamá sobre las terminales de Balboa y Cristóbal.
Washington sostiene que las demoras e impedimentos técnicos impuestos por China a la flota panameña son una respuesta punitiva a la sentencia judicial.
Rubio advirtió que estas maniobras de hostigamiento “socavan la estabilidad de las cadenas de suministro globales, aumentan los costos para las empresas y los consumidores, y erosionan la confianza en el sistema de comercio internacional”.
Refuerzo de la alianza bilateral
El jefe de la diplomacia estadounidense subrayó que el fallo judicial confirma la fiabilidad de Panamá como socio para la inversión internacional. Asimismo, reafirmó el compromiso de Washington de proteger sus intereses compartidos en la región.
“Estados Unidos se mantiene firme junto a Panamá y espera incrementar nuestra cooperación económica y de seguridad con este socio estratégico”, concluyó Rubio.
La flota mercante de Panamá, la mayor del mundo en términos de registro, es un componente crítico del sistema logístico global, lo que otorga a esta disputa una relevancia que trasciende el ámbito regional.



