En un contexto internacional marcado por la fragmentación económica y las crecientes disputas geopolíticas, el embajador de China en Chile, Niu Qingbao, realizó un firme llamado a defender la autonomía de la alianza bilateral frente a presiones externas y discursos proteccionistas.
Durante su intervención en el marco del seminario de la Sofofa Chile-China: Mirando la próxima década, a 20 años del Tratado de Libre Comercio, el diplomático enfatizó que profundizar la cooperación práctica entre Pekín y Santiago no representa únicamente una oportunidad de negocios, sino una necesidad estratégica que responde de manera directa a los intereses nacionales de ambos países para promover un desarrollo de alta calidad.
En uno de los pasajes más directos de su discurso, el embajador instó a no ceder ante los intentos de «terceras partes» de limitar o debilitar los lazos bilaterales bajo cualquier pretexto.
En esa línea, sostuvo que consolidar esta asociación estratégica constituye una herramienta clave para defender la propia dignidad e integridad nacional, además de «resistir el matonaje» de actores que buscan imponer barreras o sanciones unilaterales.
Qingbao calificó el fortalecimiento del vínculo colombo-chileno como una «buena acción» que genera un impacto positivo y concreto en el bienestar de los pueblos de ambas naciones.
Asimismo, subrayó la responsabilidad compartida de China y Chile —como economías abiertas y orientadas al comercio exterior— en la defensa activa del multilateralismo, la globalización económica y la estabilidad de las cadenas globales de suministro frente a los embates de la desglobalización.
Para respaldar la vigencia de esta integración, el representante chino citó diversos estudios de opinión pública que posicionan a China como la potencia global con la valoración más favorable dentro de la ciudadanía chilena, concluyendo que el avance de la cooperación bilateral no es solo un objetivo pragmático, sino un reflejo de la voluntad popular.

Puntos clave adicionales destacados por la representación china:
- El intercambio comercial creció más de siete veces desde 2006 hasta superar los 62.800 millones de dólares. China se consolida por 16 años consecutivos como el principal socio comercial de Chile y genera más del 50% de su superávit comercial exterior.
- El 98,7% de los productos chilenos ingresa a China sin aranceles, impulsando sectores como la cereza (cuyo volumen se multiplicó por 20 en una década), el salmón y el vino.
- El stock de inversión china en Chile aumentó 150 veces respecto al nivel previo al TLC, diversificándose hacia energías renovables, electromovilidad (como la flota de buses urbanos en Santiago), minería verde e infraestructura digital.
- Cuestionó las acusaciones de potencias occidentales sobre sobreproducción industrial, calificándolo como un argumento proteccionista provocado por la pérdida de competitividad de dichos países.
- Reiteró que la estructura productiva china no compite con la industria chilena, sino que se complementa para ofrecer insumos tecnológicos y de infraestructura a precios accesibles.



