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Noboa, presidente de Ecuador, viaja a China a poner a prueba los límites de la rivalidad entre EEUU y China en América del Sur

Noboa, presidente de Ecuador, viaja a China a poner a prueba los límites de la rivalidad entre EEUU y China en América del Sur
El presidente ecuatoriano Daniel Roy-Gilchrist Noboa llegó al Aeropuerto Internacional de Pekín-Capital el 16 de agosto de 2026 para una visita de Estado de una semana de duración. Imagen vía Xinhua.
  • Daniel Noboa visita China para profundizar el comercio al amparo del acuerdo de libre comercio de 2023; se priorizan las exportaciones agrícolas y mineras.
  • Estrechamente alineado con Estados Unidos, pero manteniendo vínculos con China para hacer valer una autonomía estratégica pragmática y equilibrada en medio de la competición entre grandes potencias.
  • La disputa por la presa Coca Codo Sinclair y las conversaciones sobre la compensación de 400 millones de dólares podrían determinar la confianza bilateral, las inversiones y la finalización de grandes proyectos.

El presidente ecuatoriano Daniel Roy-Gilchrist Noboa Azín llegó este domingo a Pekín para una visita de una semana centrada principalmente en los lazos económicos, pero desarrollada en un contexto de creciente competencia geopolítica entre China y Estados Unidos en América Latina.

En la cúspide de la agenda de Noboa estará encontrar formas de capitalizar el acuerdo de libre comercio que ambos países firmaron en 2023. El comercio bilateral alcanzó unos US$ 17.000 millones el año pasado, y Ecuador está especialmente enfocado en expandir sus exportaciones agrícolas a China, incluyendo banano, cacao y camarón.

Los concentrados de cobre y otros productos mineros también ocuparán un lugar destacado en las conversaciones, sobre todo después de que Ecuador introdujera nuevas regulaciones para endurecer los controles sobre las exportaciones de cobre y oro hacia China.

Noboa, quien ganó un mandato completo el año pasado y mantiene un fuerte alineamiento con Washington, también tendrá que gestionar las sensibilidades geopolíticas que rodean la visita. Su gobierno busca profundizar los lazos económicos con Pekín mientras mantiene una relación sólida con la administración Trump, la cual se ha mostrado especialmente cautelosa ante la creciente presencia económica y estratégica de China en América Latina.

Sin embargo, en China, la visita de Noboa se interpreta como un revés a las crecientes presiones para que los gobiernos latinoamericanos se distancien de Pekín.

En una entrevista con Shanghai Observer, un medio local afiliado al Partido Comunista, Wang Youming, investigador del Instituto Chino de Estudios Internacionales —un centro de pensamiento vinculado al Ministerio de Asuntos Exteriores de China—, señaló que la primera visita de Estado de Noboa a China envía tres señales principales:

  • Continuidad política: «Como presidente de derecha, Noboa ha visitado China dos veces desde su reelección, lo que tiene un gran significado simbólico», afirmó Wang. Las visitas demuestran que Ecuador sigue priorizando los lazos con Pekín a pesar de los cambios en su política interna.
  • Autonomía estratégica: El renovado interés de Washington en el hemisferio occidental ha aumentado la presión sobre los países latinoamericanos para reducir sus vínculos con China. La decisión de Noboa de visitar Pekín refleja una política exterior «pragmática, equilibrada y diversificada».
  • Profundizar los lazos: Este año se cumple el décimo aniversario de la asociación estratégica integral entre China y Ecuador. La visita podría ayudar a impulsar las relaciones con los gobiernos de derecha en América Latina para ir más allá del patrón de ser «fríos en lo político, pero cálidos en lo económico» hacia China.

También habrá que estar atentos a si Noboa plantea la cuestión de la polémica presa hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, que ha tensado los lazos bilaterales durante más de una década.

La emblemática planta hidroeléctrica de 1.500 MW, construida y financiada por el gigante estatal de la construcción Sinohydro, entró en funcionamiento en 2016, pero el gobierno ecuatoriano se negó a recibir oficialmente el proyecto debido a miles de defectos, destacando más de 17.000 fisuras en los distribuidores que canalizan el agua a alta presión hacia las turbinas.

Noboa inició las negociaciones para un paquete de compensación de 400 millones de dólares durante una visita a China en junio pasado, por lo que podría estar interesado en cerrar un acuerdo definitivo con Pekín en este viaje.

¿Por qué es importante? 

No cabe duda de que otros líderes sudamericanos observarán con atención cómo Noboa gestiona el delicado equilibrio entre China y Estados Unidos durante este viaje. Para países como Ecuador, el desafío consiste en mantener lazos comerciales y de inversión sólidos con China sin provocar una reacción adversa de Washington.

Para China, el objetivo es seguir siendo un actor relevante en América del Sur y evitar cualquier percepción de repliegue en una región de importancia estratégica vital, que hoy funciona como proveedora clave de alimentos, energía, minerales y otras materias primas, además de consolidarse como un mercado fundamental para los vehículos y otras exportaciones chinas.