El ministro de Minas y Energía de Brasil, Alexandre Silveira, afirmó que el presidente estadounidense Donald Trump y funcionarios de su gobierno reconocieron, durante una reunión con la delegación brasileña encabezada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en mayo, que Estados Unidos perdió frente a China la disputa por el dominio global de las tierras raras y los minerales críticos.
Silveira relató el encuentro en un discurso pronunciado el lunes en Exposibram, la conferencia del sector minero organizada por el Instituto Brasileño de Minería en Minas Gerais.
Según su relato, pasó una hora con Trump, el vicepresidente y varios ministros, quienes reconocieron haber quedado rezagados frente a China “en electrificación, en la separación de minerales y en la industria de defensa”, dijo el ministro.
De acuerdo con cifras de 2024 citadas por el ministro, China concentra el 69% de la producción mundial de tierras raras, frente a apenas el 12% de Estados Unidos.
La diferencia se ampliaría en las fases de mayor valor agregado: según datos de la Agencia Internacional de Energía, Pekín controlaría cerca del 91% de la separación y refinación de tierras raras para imanes, y el 94% de la fabricación mundial de imanes permanentes.
Silveira citó ese contexto para justificar la postura del gobierno de Lula, que exige a los inversores extranjeros procesar los minerales en territorio brasileño en lugar de limitarse a exportar materia prima.
Washington, en tanto, ha impulsado iniciativas hacia América Latina para ampliar su acceso a minerales críticos en la región, en momentos en que Estados Unidos incrementó su participación financiera en la compra de la minera Serra Verde, en Goiás, por parte de la firma estadounidense USA Rare Earth.



