El creciente vínculo económico de Brasil con China limita el intento de Estados Unidos de reafirmar su influencia en América Latina, gane quien gane la segunda vuelta presidencial, dijo Roberto Simon, investigador del Stimson Center, en un informe.
Para Simon, Brasil es “un pilar de la estrategia de China para América Latina”, al ser su principal socio comercial y el mayor destino de sus inversiones en la región.
Flávio Bolsonaro, aliado del presidente estadounidense Donald Trump, ganó la primera vuelta el 4 de octubre y es el favorito frente al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje del 25 de octubre, según el texto.
El analista sostiene que un triunfo de Bolsonaro cambiaría la cooperación en seguridad con Washington y el alineamiento diplomático de Brasil, pero no revertiría la dependencia del país de China en comercio, inversión y tecnología, lo que chocaría con la llamada “Doctrina Donroe”, la versión de Trump de la Doctrina Monroe.
Comercio y petróleo
Los aranceles de 37,5% de Estados Unidos a muchos productos brasileños han acercado a Brasil y China, según Simon. De enero a agosto, las exportaciones brasileñas a Estados Unidos registraron una caída de 10%, mientras que las dirigidas a China tuvieron un aumento de 15%. Brasil exporta hoy tres veces más a China que a Estados Unidos.
Las ventas de petróleo brasileño a China más que duplicaron su volumen en el primer trimestre, en medio de la crisis del estrecho de Ormuz, y Petrobras reportó un aumento de 96% en su beneficio neto del segundo trimestre, indicó.
Un patrón regional
Jair Bolsonaro, padre del candidato, llegó al poder con un discurso hostil hacia China, pero luego visitó Pekín y permitió que Huawei participara en las redes 5G de Brasil, recordó Simon. Según el analista, el sector agroexportador, que depende del mercado chino, es un pilar de la coalición bolsonarista.
Algo similar ocurrió con otros gobiernos afines a Trump, agregó. El argentino Javier Milei renovó por cinco años un acuerdo de intercambio de divisas por 19.000 millones de dólares con el banco central chino, tras haber criticado duramente a los líderes de ese país.
Simon concluyó que Brasil podría volverse aún más dependiente de China si Trump profundiza su proteccionismo.



