Sojeros de Estados Unidos expresaron su malestar el viernes con la Casa Blanca por ayuda financiera a Argentina, mientras el país sudamericano concentra las ventas de soja a China con recorte de impuestos.
Los agricultores de soja de Estados Unidos, liderados por Caleb Ragland, presidente de la Asociación Americana de Soja (ASA), han manifestado su profunda decepción con la administración de Donald Trump por un posible paquete de ayuda financiera de 20.000 millones de dólares destinado a Argentina.
Este apoyo, que incluye una línea de swap de divisas y compras de bonos soberanos, busca estabilizar la economía del presidente Javier Milei, aliado ideológico de Trump, en medio de una crisis económica.
Sin embargo, los sojeros estadounidenses consideran que esta ayuda beneficiaría a un competidor directo en el mercado global de soja, especialmente en China, el mayor importador mundial.
Esta semana, Argentina eliminó temporalmente el impuesto a las exportaciones de soja, una medida estratégica para captar divisas: China aprovechó la oportunidad, comprando entre 10 y 40 cargamentos de soja argentina para entrega en noviembre-diciembre.
Las compras de soja de China a Argentina han perjudicado a los sojeros de Estados Unidos, que hasta la fecha no registran reservas de soja por parte del gigante asiático.
- El año pasado, los agricultores estadounidenses exportaron soja a China por un valor cercano a los 13.000 millones de dólares, lo que explica por qué el boicot chino en curso está causando tanto daño financiero a las cientos de pequeñas granjas que antes dependían del gigante asiático.
- Los agricultores estadounidenses esperan que la agricultura esté en la agenda cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente chino, Xi Jinping, se reúnan, según lo previsto, en la cumbre de APEC en Corea en octubre.




