El canciller peruano Hugo de Zela precisó el lunes que las investigaciones en curso sobre las reuniones del presidente interino José Jerí con empresarios chinos involucran a particulares y no al gobierno de China como país, en medio de la polémica que ha generado un pedido de censura en el Congreso y una pesquisa fiscal.
“Lo que se está investigando, hasta donde lo sé, es asuntos que tienen que ver con empresarios chinos. No son asuntos que involucren a China como país. En consecuencia, nosotros no hemos recibido ningún tipo de comunicación sobre ese tema de la embajada china”, afirmó De Zela en declaraciones a la prensa.
Las precisiones del ministro de Relaciones Exteriores se producen tras la comparecencia de Jerí ante una comisión del Congreso, donde el mandatario negó irregularidades en los encuentros privados con el empresario Zhihua Yang y denunció un supuesto complot para forzar su renuncia y desestabilizar el país de cara a las elecciones del 12 de abril.
La Fiscalía abrió una investigación preliminar por presunto tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses después de que se difundieran videos de dos citas con Yang, una de ellas captada de noche en un restaurante con Jerí cubierto con una capucha.
La semana pasada, el presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez, deslizó la especulación de que estas filtraciones podrían ser una «venganza» geopolítica. «Puede ser China muy molesta por lo de la Base Naval del Callao», dijo en un programa de televisión local.
El premier se refería al reciente acuerdo por el cual Estados Unidos modernizará la Base Naval de la Armada peruana, un contrato que alcanza los 1.500 millones de dólares.
Con información de AFP


