El Congreso de Perú debate este martes la destitución del presidente interino, José Jerí, en una sesión extraordinaria marcada por graves cuestionamientos sobre sus presuntos vínculos con intereses del gigante asiático. A pocas semanas de las elecciones del 12 de abril, el mandatario enfrenta una crisis de legitimidad impulsada por investigaciones fiscales y acusaciones de favorecimiento a grupos empresariales chinos.
El detonante: La cita “encapuchado” con un empresario chino
El eje central de la desconfianza hacia Jerí reside en una investigación preliminar abierta por la fiscalía en enero. Se le imputan los presuntos delitos de tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses tras revelarse un encuentro clandestino:
- La cita: Jerí mantuvo una reunión encubierta con un empresario chino que realiza negocios con el gobierno peruano.
- El detalle: Para evitar ser identificado, el presidente acudió a dicho encuentro utilizando una capucha, hecho que desplomó su popularidad del 60% al 37% en pocas semanas.
Acusaciones de “Operador de grupos chinos”
La oposición y candidatos presidenciales han utilizado estos nexos como principal argumento para la censura. Rafael López Aliaga, quien lidera las encuestas y es simpatizante de Donald Trump, ha sido el crítico más feroz, señalando directamente:
“Jerí es operador de decenas de grupos chinos que entran a Palacio en masa”.
Este trasfondo electoral sugiere que los partidos buscan capitalizar el rechazo a la presunta influencia china para ganar votos en los comicios de abril.
Tensión diplomática entre potencias
La crisis ha trascendido el ámbito local, posicionando a Perú en un escenario de intereses contrapuestos. Mientras la fiscalía investiga los nexos con China, el embajador de Estados Unidos en Lima, Bernie Navarro, ha salido en defensa de la continuidad de Jerí.
El diplomático estadounidense instó a “bajar el tono” y asegurar que el presidente siga en funciones para mantener la estabilidad ante los ojos del mundo.
El proceso de destitución
El Congreso requiere de una mayoría simple para censurar a Jerí por “inconducta funcional y falta de idoneidad”. De concretarse, el país vería su cuarto relevo presidencial en cinco años, en medio de una profunda crisis institucional donde la transparencia de los tratos con empresas extranjeras ha pasado a ser el punto de quiebre.
Con información de AFP


