El gobierno del presidente argentino, Javier Milei, aprobó el jueves una serie de incentivos fiscales y garantías legales para la expansión de una importante mina de litio controlada por capitales chinos.
La administración autorizó la inclusión en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de un proyecto de US$ 1.240 millones para ampliar la mina Cauchari-Olaroz, en la provincia norteña de Jujuy.
La operación está liderada por la china Ganfeng Lithium Group —que posee el 47% de la participación— en sociedad con Lithium Argentina y la estatal provincial JEMSE.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la aprobación a través de la red social X, destacando que el proyecto, junto con una nueva mina de cobre en Mendoza, generará unos 8.000 puestos de trabajo.
Milei, un estrecho aliado del presidente Donald Trump, ha mantenido una retórica crítica hacia Pekín.
El RIGI, pieza fundamental de la agenda de reformas de Milei, ofrece estabilidad jurídica e impositiva por 30 años, un esquema diseñado para atraer capitales que históricamente han evitado a Argentina debido a su volatilidad económica y controles de capital.
Argentina forma parte del llamado “triángulo del litio” junto a Chile y Bolivia, y cuenta con una de las mayores reservas mundiales del mineral utilizado en baterías de vehículos eléctricos.



