El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Jude, afirmó que Washington no se opone a que Chile mantenga relaciones comerciales con China, aunque reconoció límites concretos en sectores considerados sensibles para la seguridad nacional estadounidense, y confirmó que hubo sanciones previas a funcionarios chilenos vinculadas a un proyecto de cable submarino chino.
En una entrevista con Meganoticias, Jude dijo que a Estados Unidos “no le importa” si Chile comercia con China y que ambos países “pueden ser buenos socios comerciales”. Sin embargo, identificó una lista de sectores donde Washington sí traza una línea frente a la inversión china: telecomunicaciones, deporte, energía, litio e infraestructura digital.
El embajador explicó que la preocupación de Estados Unidos surge cuando, a su juicio, se compromete la soberanía nacional de un país receptor de inversión extranjera. Como ejemplos negativos, mencionó el caso de un observatorio en Neuquén, Argentina, y señaló de forma general a Ecuador y Perú como países donde, según él, la soberanía “se entregó a otros países”.
Jude también citó dos proyectos de inversión china en Chile que calificó como fracasos: la Ruta 5 y la Línea 7 del Metro de Santiago.
Sanciones por el cable submarino chino
Consultado sobre sanciones impuestas por Estados Unidos a funcionarios chilenos durante el gobierno de Gabriel Boric, en relación con un proyecto de cable submarino con participación china, Jude confirmó el episodio con un escueto “así es”, validando una frase que él mismo había pronunciado anteriormente: que Chile es libre de tomar sus propias decisiones, pero no de elegir las consecuencias.
El embajador vinculó ese principio a la cooperación de inteligencia entre ambos países. Dijo que Estados Unidos necesita tener confianza en que la información compartida con Chile estará resguardada, y que si esa garantía no existe, la cooperación de intercambio de inteligencia no puede sostenerse.
Jude no descartó que existan límites a la profundización de la relación entre Chile y China, y los vinculó directamente a la necesidad de que Santiago proteja la inteligencia compartida con Washington frente a terceros.
Aranceles y trabajo forzado, sin vínculo con China
Jude también fue consultado sobre el alza de aranceles de Estados Unidos a productos chilenos a un 12,5%, anunciada el 23 de julio bajo el argumento de trabajo forzado. Ante la pregunta de si la medida buscaba frenar indirectamente productos chinos reexportados a través de Chile, el embajador lo negó de forma categórica, afirmando que no identifica ningún producto chino en la lista publicada por el Departamento del Trabajo de Estados Unidos vinculado a las importaciones chilenas.
“No tiene absolutamente nada que ver con China. Esto no es una carrera con China”, dijo Jude, insistiendo en que la medida responde exclusivamente a estándares de derechos humanos relacionados con trabajo forzado e infantil.



