Un informe conjunto del Consejo Empresarial Brasil-China (CEBC) y de la Academia China de Ciencias Sociales (CASS), institución de investigación de China, señala que la competencia estratégica entre Washington y Pekín puede hacer más complejo el entorno para la cooperación bilateral, y plantea preservar los canales de diálogo y buscar oportunidades para profundizarla.
El documento, titulado “Relaciones China-Brasil: Desarrollo Sostenible”, afirma en su capítulo sobre agricultura que el entorno internacional se volvió más complejo por el aumento de las tensiones comerciales y geopolíticas y de las medidas proteccionistas.
Según el texto, ese escenario ganó relevancia con el inicio del segundo mandato del presidente estadounidense, Donald Trump, ante el refuerzo de la atención de Estados Unidos hacia América Latina y la intensificación de la competencia estratégica con China.
En ese contexto, añade el informe, las iniciativas de cooperación económica y tecnológica entre China y países latinoamericanos pasaron a ocupar un espacio creciente en el debate político estadounidense, mientras que medidas comerciales como los aranceles adicionales ampliaron las incertidumbres del comercio internacional.
El documento indica que esas transformaciones pueden afectar los flujos de comercio, inversión y transferencia de tecnología.
En el capítulo sobre energía, el informe dice que Brasil ha buscado preservar su autonomía en la conducción de su política exterior y diversificar sus socios económicos y tecnológicos.
Describe los minerales críticos y las tecnologías de bajo carbono como sectores de creciente importancia estratégica.
Dependencia comercial
Las exportaciones brasileñas a China alcanzaron 100.000 millones de dólares en 2025, según el informe. Brasil envió 85,4 millones de toneladas de soja al país asiático, cerca de 80% de sus exportaciones del producto, y su participación en las importaciones chinas de soja subió a 73,6%. China también recibió 48% del volumen de carne bovina exportado por Brasil.
Inversión concentrada en electricidad
Las empresas chinas invirtieron 86.000 millones de dólares en Brasil entre 2007 y 2025, y 44% de esa cifra se dirigió al sector eléctrico, según datos del CEBC citados en el documento. Entre las compañías chinas que operan o invierten en el sector energético brasileño figuran State Grid, China Three Gorges y China General Nuclear Power Group (CGN).
El informe identifica como desafíos para los proyectos energéticos la complejidad regulatoria del sistema federal, los requisitos de contenido local y las cuestiones socioambientales. También señala que la importancia estratégica de los recursos naturales y los minerales críticos puede producir cambios regulatorios, tributarios y de política industrial que afecten las decisiones de inversión.
Agenda bilateral
Los autores proponen profundizar la cooperación en siete frentes: coordinación institucional, infraestructura sostenible, financiamiento, ciencia y tecnología, gobernanza climática, agricultura sostenible e integración tecnológica y productiva ligada a la transición energética. Apuntan a la comisión bilateral de alto nivel COSBAN y a foros como los BRICS como mecanismos para avanzar.
El estudio fue elaborado por investigadores del Instituto de América Latina de la CASS y por un equipo designado por el CEBC, con supervisión de su directora ejecutiva, Cláudia Trevisan.



