En un nuevo capítulo de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, Argentina se debate entre la presión de Pekín por imponer salvaguardas a sus exportaciones de carne vacuna —que representan el 70% de sus ventas al gigante asiático— y la contraoferta de Washington de cuadruplicar la cuota de importación como parte de un alineamiento estratégico con Javier Milei.
Representantes de la industria cárnica argentina se reunieron esta semana con funcionarios chinos para rechazar posibles salvaguardas arancelarias sobre las importaciones de carne vacuna.
El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) expuso ante el Ministerio de Comercio chino su oposición a medidas que podrían incluir aranceles adicionales o cupos restrictivos.
La investigación inició en diciembre de 2024 por un supuesto “daño” a productores locales causado por importaciones “excesivas” de 2,9 millones de toneladas ese año.
La resolución se espera para fines de noviembre, tras una prórroga en agosto.
El IPCVA financia el estudio jurídico que representa a la industria argentina ante el Ministerio de Comercio de China (MOFCOM), que investiga a seis orígenes clave: Argentina, Brasil, Estados Unidos, Uruguay, Australia y Nueva Zelanda.
“Hemos manifestado que no corresponde aplicar una salvaguardia, respaldados por estudios técnicos. Si se impone alguna medida, preferimos un arancel mínimo para minimizar el impacto en nuestra cadena productiva”, dijo Georges Breitschmitt, presidente del IPCVA.
Por su parte, Facundo Secco, de la empresa Frigorífico Forres Beltrán, señaló que “los chinos están con intención de hacerse de stock argentino, tal vez no con tanto énfasis como antes, pero bien firmes en valores”.
Agregó que su empresa diversificará hacia cortes de alto valor, aprovechando tensiones arancelarias entre China-Estados Unidos y Estados Unidos-Brasil.
El encuentro entre los empresarios argentinos y los funcionarios chinos se produjo en la víspera de la apertura de la China International Import Expo (CIIE). Del 5 al 10 de noviembre, el IPCVA participa en la octava edición de la feria en Shanghái junto a 13 empresas exportadoras.
Las exportaciones argentinas de carne vacuna a China, que generaron 3.672 millones de dólares en 2024, cayeron un 30% interanual en el primer trimestre de 2025, contribuyendo a una contracción general del 29,8% en volumen y del 7% en facturación.
Delegaciones de Brasil y Uruguay, otros proveedores clave, también se reunieron con autoridades chinas para defender sus intereses.
Milei celebra pacto con Trump: cuota de carne cuadruplicada
En contraste, Milei agradeció el jueves en el American Business Forum de Miami al presidente Donald Trump por un pacto que eleva la cuota de importación de carne argentina a 80.000 toneladas anuales, cuatro veces más que la anterior de 20.000 toneladas, con aranceles reducidos a 40 dólares por tonelada.
“Argentina y Estados Unidos se deben estos acuerdos hace años”, afirmó Milei, quien enmarcó el convenio en un paquete de apoyo bilateral que incluye hasta 20.000 millones de dólares en estabilización cambiaria.
El acuerdo, anticipado por Trump a mediados de octubre a bordo del Air Force One para contrarrestar alzas de precios internos en Estados Unidos por sequías, podría inyectar unos 300 millones de dólares adicionales en divisas para Argentina y estimular inversiones en feedlots estancados desde hace tres décadas.
No obstante, genera críticas de ganaderos estadounidenses, que lo ven como una “traición” al principio de “America First”.
El sector cárnico argentino, que facturó 3.600 millones de dólares en exportaciones en 2024, busca diversificar mercados ante china, impulsada por la guerra comercial entre Washington y Pekín desde 2018.
Analistas estiman que el pacto con Estados Unidos podría elevar su participación del 7,5% actual al 10% del total exportado, aunque alertan sobre riesgos sanitarios como la aftosa en regiones patagónicas.


