Suscríbase a nuestro boletín semanal gratuito sobre China y América Latina.

  • This field is for validation purposes and should be left unchanged.

Sigue a CLA en redes sociales

La inserción de China en Paraguay se enfrenta a la diplomacia tecnológica de Taiwán

La inserción de China en Paraguay se enfrenta a la diplomacia tecnológica de Taiwán
El presidente de Taiwán, Lai Ching-te (izquierda), y el presidente de Paraguay, Santiago Peña Palacios, pasan revista a la guardia de honor durante una ceremonia de bienvenida frente al edificio presidencial en Taipéi, el 8 de mayo de 2026. (Foto de I-Hwa Cheng / AFP)

Con el revuelo mediático en torno a las cumbres Trump-Xi y Xi-Putin, la atención mundial se ha centrado en la diplomacia de alto nivel en Asia. Sin embargo, este mes también tuvo lugar otra visita diplomática —mucho más silenciosa pero estratégicamente significativa por derecho propio—: el 10 de mayo, el presidente paraguayo, Santiago Peña, concluyó su primera visita oficial a Taiwán como jefe de Estado. La visita reforzó los lazos estratégicos y comerciales entre Asunción y Taipéi, al tiempo que disipó las conjeturas de que Paraguay se preparaba para un giro diplomático hacia Pekín.

​No obstante, la visita de Peña no fue un mero acto de simbolismo diplomático. El viaje incluyó la firma de tres memorandos de entendimiento, lo que refleja una nueva postura estratégica en la relación bilateral. Centrados en la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la cooperación judicial y penal, los acuerdos profundizaron los lazos entre Paraguay y Taiwán en un momento en que China intentaba activamente alterar la asociación. En un sentido más amplio, la visita reflejó los crecientes esfuerzos de Taiwán por transformar sus alianzas diplomáticas remanentes en asociaciones tecnológicas centradas en la inteligencia artificial, la ciberseguridad y el desarrollo de semiconductores.

El creciente acercamiento de China hacia Paraguay

​La relación entre Taiwán y Paraguay se remonta a 1957, pero estos lazos de larga data no han aislado a Paraguay de los esfuerzos de China por cambiar el status quo. Durante el último año, Pekín expandió su acercamiento parlamentario en Paraguay, particularmente entre legisladores de la oposición, a medida que resurgía en el país el debate sobre el reconocimiento diplomático.

En noviembre de 2025, una delegación compuesta por 8 diputados de todos de partidos de la oposición, visitó Pekín. Según informes, el consulado chino en São Paulo, Brasil, estuvo a cargo de organizar la visita.

​Aunque la visita se enmarca oficialmente como un intercambio interparlamentario y educativo, atrajo una renovada atención en Paraguay sobre las relaciones con Taiwán y China. El jefe de la delegación paraguaya, Carlos Pereira Rieve, del Partido Liberal, incluso subrayó públicamente que Paraguay debería reconsiderar su alianza diplomática con Taipéi.

​Si bien la visita pareció en gran medida simbólica, la ausencia de diputados del gobernante Partido Colorado señaló escepticismo por su parte. Su bancada rechazó públicamente participar en el viaje y reiteró su apoyo inquebrantable a Taiwán. Sin embargo, existía cierta forma de disidencia dentro del partido, la cual se hizo pública antes de la visita del Congreso.

​En junio de 2025, el diputado del Partido Colorado Carlos Núñez, en calidad de representante de Paraguay ante el Parlamento Latinoamericano, se reunió con el embajador de China en Panamá durante una visita a la sede del parlamento regional en la Ciudad de Panamá. Allí abogó por los lazos comerciales de Paraguay con China, citando el potencial para una mayor inversión, particularmente en infraestructura.

​En octubre de 2025, otro diputado del Partido Colorado, Hugo Meza, instó a un debate serio sobre los lazos diplomáticos y comerciales con China en el marco de una visita de la delegación del Congreso a Taipéi ese mismo mes. Núñez finalmente renunció al partido, mientras que Meza fue expulsado.

Entre Taipéi y Pekín

​Cualquier giro significativo en los lazos diplomáticos de Paraguay con Taiwán requeriría el apoyo del Partido Colorado. El partido ha gobernado Paraguay durante la mayor parte de los últimos 70 años, con la única excepción del periodo 2008-2012, lo que hace que cualquier desviación importante del statu quo parezca improbable. Sin embargo, el debate sobre la cuestión de Taiwán en Paraguay no se ha limitado únicamente al Congreso.

​Por momentos, el Gobierno paraguayo pareció emitir señales de interés en alguna forma de acercamiento a Pekín. En abril de 2025, el ministro de Economía y Finanzas de Paraguay, Carlos Fernández Valdovinos, enfatizó en CNN en Español que Paraguay estaría dispuesto a firmar un tratado de libre comercio con China, siempre que Pekín también estuviera dispuesto a negociar uno con el bloque comercial sudamericano Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, junto con otros 7 Estados asociados.

​Su ambigüedad hacia la cuestión de Taiwán lo obligó a aclarar más tarde que cualquier acuerdo de ese tipo no podría tener como condición previa la ruptura de los lazos diplomáticos con Taipéi. Esto fue reiterado posteriormente por el ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, Rubén Ramírez Lezcano, quien afirmó que Paraguay estaba abierto a establecer relaciones diplomáticas, consulares y comerciales con la China continental, pero que no rompería los lazos con Taiwán para hacerlo.

​Esto dejó a muchos desconcertados. ¿Estaba Paraguay indicando una apertura hacia China o estaba desafiando implícitamente la interpretación de Pekín del Principio de Una Sola China? Tras la visita del Congreso a Pekín, las autoridades chinas parecieron interpretar las señales en el primer sentido.

​Pero esta aparente ambigüedad terminó con la visita de Estado del presidente Peña a Taiwán. Peña reafirmó la asociación estratégica y la alianza de Paraguay con Taiwán.

La tecnología de Taiwán entra en escena

​En medio de la creciente presión de los partidos de la oposición y de las élites empresariales para integrar más profundamente a Paraguay en el mercado chino, la visita del presidente Peña fue trascendental. El viaje reafirmó el compromiso de Paraguay con Taiwán, pero también tuvo otra dimensión importante: ayudó a esclarecer qué gana Paraguay con su relación con Taiwán.

​La asociación entre Paraguay y Taiwán se está enmarcando cada vez más en torno a la tecnología estratégica. Los acuerdos de la visita prometen una cooperación más estrecha en computación de IA y ciberseguridad, allanando el camino para las ambiciones de Paraguay de desempeñar un papel más relevante en el futuro digital e industrial de América Latina. Si Peña espera posicionar a Paraguay como un nodo regional en un eventual ecosistema latinoamericano de semiconductores, entonces el acceso a la experiencia y a la transferencia de tecnología de Taiwán será una ventaja crucial.

​Paraguay será un estudio de caso clave para el futuro de la diplomacia taiwanesa. Ante las abrumadoras ventajas económicas de China, es poco probable que Taiwán compita en igualdad de condiciones únicamente a través del volumen de comercio, las exportaciones o la asistencia financiera. Paraguay puede revelar, en última instancia, que las alianzas de Taiwán pueden sostenerse no mediante la diplomacia de chequera, sino mediante el acceso a las tecnologías que configuran el poder económico y estratégico del siglo XXI.

​Al hacerlo, Paraguay también podría apuntar hacia un nuevo modelo de interacción dentro del Sur Global: uno centrado menos en el apalancamiento financiero y más en la cooperación tecnológica y la reciprocidad estratégica.

Alonso Illueca es investigador no residente del CGSP para América Latina y el Caribe.