- Daniel Noboa mantiene estrechos vínculos con China, lo que señala continuidad política a pesar del acercamiento de Ecuador a Estados Unidos.
- La visita se centra en la economía: la expansión del comercio, la cooperación tecnológica y la inversión china, incluidos el tratado de libre comercio y los proyectos de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
- La visita de Daniel Noboa a Pekín reafirma la autonomía diplomática, manteniendo un equilibrio entre Washington y Pekín con una política exterior pragmática y diversificada.
El presidente ecuatoriano Daniel Noboa llegó a Pekín el domingo para una visita de ocho días, su segundo viaje a China en poco más de un año.
Los analistas chinos siguen de cerca cómo uno de los líderes de derecha más jóvenes de América Latina navega la creciente competencia entre Pekín y Washington en la región.
Noboa, cuyo viaje marca su primera visita de Estado a China, llegó a Pekín el domingo y se espera que mantenga conversaciones con el presidente Xi y otros altos funcionarios chinos.
Noboa visitó China por última vez en junio del año pasado para asistir al Foro Económico Mundial (Davos de Verano) y también se reunió con Xi en Pekín.
Además, China es la primera parada de una gira asiática que lo llevará posteriormente a Singapur y Vietnam.
China y Ecuador elevaron sus relaciones a una asociación estratégica integral durante la visita de Estado de Xi a Ecuador en 2016. China es ahora el segundo socio comercial de Ecuador.
El comercio bilateral alcanzó los US$ 17 330 millones en 2025, un 24% más interanual, y subió otro 20,1% en el primer semestre de 2026 hasta alcanzar los US$ 9 830 millones.
Noboa, de doble nacionalidad estadounidense y ecuatoriana, nacido en Miami y educado en varias universidades de élite en EE. UU., ha acercado a Ecuador a Washington.
Su gobierno ha ampliado la cooperación en materia de seguridad con Estados Unidos y firmó un acuerdo comercial recíproco con Washington en marzo.
Sin embargo, ha continuado colaborando estrechamente con Pekín. Durante su presidencia, el tratado de libre comercio entre China y Ecuador ha entrado en vigor y ambos gobiernos han firmado un plan de cooperación para seguir impulsando los proyectos de la Franja y la Ruta.
En una entrevista con Shanghai Observer, un medio de comunicación local afiliado al partido, Wang Youming, investigador del Instituto Chino de Estudios Internacionales (un centro de pensamiento vinculado al Ministerio de Relaciones Exteriores de China), afirmó que la primera visita de Estado de Noboa a China envía tres señales principales:
- Continuidad política a pesar del giro a la derecha de Ecuador. «Como presidente de derecha, Noboa ha visitado China dos veces desde su reelección, lo cual es simbólicamente significativo», señaló Wang. Las visitas demuestran que Ecuador sigue priorizando los lazos con Pekín a pesar de los cambios en su política interna.
- Un impulso a la autonomía diplomática en medio de la presión de EE. UU. El renovado interés de Washington por el hemisferio occidental ha aumentado la presión sobre los países latinoamericanos para que reduzcan sus vínculos con China. La decisión de Noboa de visitar Pekín refleja una política exterior «pragmática, equilibrada y diversificada».
- Una oportunidad para profundizar relaciones en un momento simbólico. Este año se cumple el décimo aniversario de la asociación estratégica integral entre China y Ecuador. La visita podría ayudar a que las relaciones con los gobiernos latinoamericanos de derecha vayan más allá del patrón de ser «frías en lo político pero cálidas en lo económico» hacia China.
Wang afirmó que la cooperación económica y comercial será el eje central de la visita de Noboa. Es probable que las discusiones se concentren en tres áreas:
- Fortalecimiento de los lazos comerciales tradicionales. Ecuador espera expandir sus exportaciones agrícolas y pesqueras a China. La Cámara de Comercio Ecuador-China ha señalado que Quito busca un mayor acceso al mercado para productos como la quinua, los aguacates, los arándanos, las piñas y los productos lácteos. Ecuador también confía en resolver las restricciones que afectan a algunos exportadores de camarón hacia China.
- Ampliación de la cooperación en tecnologías emergentes. Ecuador está cada vez más interesado en el desarrollo de China en inteligencia artificial, economía digital e industrias verdes. Se espera que Noboa visite empresas tecnológicas chinas durante el viaje, con la posibilidad de cerrar acuerdos en sectores afines.
- Atracción de mayor inversión china. Las grandes necesidades de infraestructura en Ecuador siguen generando demanda de inversión china. Se prevé que ambas partes discutan la operación y el mantenimiento de la disputada planta hidroeléctrica Coca Codo Sinclair —la mayor generadora de energía de Ecuador, construida por China— y activen un comité comercial bajo su tratado de libre comercio para revisar su implementación y resolver disputas.
Para Wang, la visita de Noboa demuestra que el giro a la derecha en América Latina no ha disminuido el atractivo económico de China. Incluso los gobiernos que se acercan a Washington continúan diversificando sus alianzas cuando están en juego el comercio, la inversión y el desarrollo.
Wang se mostró confiado respecto a las relaciones entre China y América Latina. «China aporta dinero real, no impone condiciones políticas y actúa con rapidez, lo que le otorga una clara ventaja sobre las instituciones financieras internacionales lideradas por Occidente y las propuestas de inversión de EE. UU., que vienen acompañadas de estrictas condiciones», concluyó.



