China se ha consolidado como el principal referente de desarrollo para los latinoamericanos, desplazando a potencias occidentales tradicionales, según los resultados del informe AMLAT Radar 2026 publicados este mes.
El estudio, que recoge opiniones de diez países de la región, revela que el país asiático no solo lidera las preferencias como modelo a seguir, sino que es percibido como la fuerza dominante en las áreas que definirán el futuro global.
El estudio AMLAT Radar 2026 es una iniciativa conjunta de la Friedrich-Ebert-Stiftung (FES), la revista Nueva Sociedad, el grupo Diálogo y Paz y la corporación Latinobarómetro.
Desplazamiento de los modelos occidentales
De acuerdo con los hallazgos de la encuesta, realizada entre octubre y noviembre de 2025, se ha producido una reconfiguración de los referentes internacionales en comparación con la medición de 2022.
En el informe previo, Estados Unidos, Alemania y Canadá encabezaban las preferencias. Sin embargo, para 2026, China se sitúa en el primer lugar como el modelo de desarrollo preferido por la región, seguida de cerca por Japón.

El reporte destaca variaciones nacionales significativas en esta tendencia:
- En México, el aprecio por el modelo chino es casi tres veces superior al que se tiene por el estadounidense.
- En Brasil, por el contrario, Estados Unidos todavía mantiene una ventaja sobre China como referente de desarrollo.
Liderazgo tecnológico e influencia económica
La percepción de los latinoamericanos otorga a China una ventaja nítida en sectores de innovación. Los encuestados identifican al país asiático como el líder mundial en tecnología, inteligencia artificial y desarrollo científico.

En el plano económico, China y Estados Unidos concentran juntos las tres cuartas partes de la influencia percibida en América Latina. No obstante, el informe resalta que China fue el único actor, de una lista de siete líderes globales, que logró mejorar su imagen positiva entre 2022 y 2026, mientras que el resto registró caídas generalizadas.
Resiliencia ante la presión global
El estudio señala que, a pesar de las tensiones geopolíticas mundiales, las sociedades de la región mantienen una “buena disposición” hacia los vínculos con Pekín.
Existe un rechazo mayoritario a la idea de una nueva “Guerra Fría” o a una competencia de suma cero entre Washington y Pekín. Según los autores del informe, prevalece una actitud de “autonomía estratégica” y un consenso soberanista que busca evitar el alineamiento automático con los intereses estadounidenses.
Calificación democrática
Pese a su ascenso en tecnología y economía, la evaluación de China en términos de calidad democrática sigue siendo baja. En una escala de 1 a 10, los latinoamericanos califican el sistema democrático chino con niveles reducidos, aunque la percepción es ligeramente superior a la que se tiene sobre el sistema ruso en 2026.



